• +573136575982
  • This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
  • Por:Duván Carvajal Restrepo.

    Comunicador Social y Defensor de Derechos Humanos.        

    Les ha tocado vivir con la zozobra y el miedo de no ser asesinados simplemente por el hecho de permanecer en estas tierras de las que han sido nativos desde tiempos inmemoriales, este es el Alto Baudó, departamento del Chocó en el Pacífico Colombiano.

    Un territorio golpeado durante décadas por el enfrentamiento entre diferentes grupos armados ilegales que han convertido a este pedazo del país en un campo de guerra y desplazamiento en el que los únicos afectados son los pobladores de las comunidades indígenas, afrocolombianas y campesinas.No han sido ajenos a los cultivos ilícitos y los corredores que han impuesto los señores de las drogas y de los grupos paramilitares y subversivos que operan en esta región.

    La semana pasada en la comunidad de Chachajo asesora a tres personas que fueron encontradas con muestras de tortura y mutilación, el alcalde del municipio, el señor Ulises Palacios Palacios ha manifestado que los pobladores están llegando desde Pie de Pató, la cabecera municipal de esta localidad , y que están generando las pesquisas necesarias para esclarecer estos homicidios que han dejado un sin sabor en la comunidad, entonces tienen el retorno del paramilitarismo y de la muerte en este lugar.

    EL Alto Baudó es un municipio de Colombia situado en el Valle del río Baudó con una altitud media de 50 metros sobre el nivel del mar ya 80 km al sur de la capital del departamento, Quibdó.Cuenta con una población en la cabecera municipal de 1.569 habitantes y en el sector rural de 15.450, que se asientan en su mayoría en la ribera del río, principal medio de transporte y de subsistencia.La zona estaba habitada desde hace 2.300 años por cazadores y pescadores sedentarios que también trabajaban la agricultura.A la llegada de los europeos, la poblaban los indígenas Kunas, Chocoes y Noanamáes, durante la colonia española se explotó la minería del oro y el platino, con esclavos traídos de África por comerciantes portugueses y holandeses, mientras que a los indígenas se les encomendaba La agricultura sedentaria.

    Sobre lo que pasa allí, sobre asesinatos, desplazamiento y crisis humanitaria, nadie sabe nada.La Defensoría del Pueblo hace sus averiguaciones, la fiscalía lo mismo y las autoridades nacionales están muy ocupadas con la banca mundial y los auxilios a las aerolíneas internacionales para que no se quiebren en tiempos de pandemia, llamada Coronavirus, entre tanto, los pobladores del Alto Baudó son desplazados y asesinados por bandas criminales y grupos al margen de la ley, sin anunciar que no tienen agua potable para lavar las manos constantemente y evitar de cualquier manera posible que la pandemia los atrape, y sabrán ustedes que el desarrollo de la región se ve reflejado en el número de hospitales y Unidades de Cuidados Intensivos que sufren para atacar y si es posible sobrevivir a la pandemia.

    Por lo demás, los habitantes del Alto Baudó están abandonados a su suerte, pues el Estado nunca ha llegado y por ahora, solo queda desplazarce y esperar que la pandemia no los vaya a atacar, de lo contrario, será un pueblo muerto en vida. 

    Imagen de archivo Telesur

     Imagen de archivo Telesur

  • Redacción TT. Noticia en desarrollo. - 

    El día de ayer llegó la policía a Inda Sabalera para hacer erradicación manual forzada. Hoy iniciaron labores a primera hora de la mañana en la vereda El Cedro.

    Frente a esto se ha movilizado al lugar más o menos dos mil personas de la comunidad para buscar un diálogo con la fuerza pública. Esto no ha sido posible y desde hace media hora, 9:00 am la fuerza pública está disparando, en repetidas ocasiones, ráfagas de fusil para dispersar a los campesinos.

    Se teme por la vida y la seguridad de la comunidad manifestante y de los que residen y están en cuarentena en el lugar.

    “Las comunidades solicitan a la Gobernación, Defensoría del Pueblo, Procuraduría, demás entidades y comunidad internacional realizar las acciones necesarias para verificar, atender y evitar que suceda una masacre como la que sucedió en El Tandil en octubre de 2017 contra la comunidad campesina por parte del Ejército y la Policía”, plantea una comunicación de organizaciones defensoras de Derechos Humanos en la costa pacífica nariñense.  

    Foto de portada. Imagen de archivo. Noticias Caracol

  • Por: Zabier Hernández Buelvas. - 

    Coronavirus, erradicación forzada, paramilitarismo, hambre, desgobierno, corrupción y Iatrofobia social, (aversión a los médicos y personal de salud), mezcla explosiva a la colombiana, que refleja lo mal que estamos de Gobierno, Estado y sociedad

    El Catatumbo en Norte de Santander, Córdoba, El Naya y Norte del Cauca, Putumayo y la Costa Pacífica Nariñense, Luchan contra el coronavirus y contra el coronamuerte.

    Coronamuerte, se llama el virus en Colombia, porque los que asesinan, hieren y hostigan a las organizaciones, líder y lideresas, autoridades ancestrales y la oposición, parece que tuvieran corona, son los intocables, el ejército y la policía les permiten pasearse violando la cuarentena para llegar fácilmente hasta las humildes viviendas de las víctimas, son los coronamuerte, es el poder ubérrimo y criminal que desgobierna.

    Los corruptos siguen campantes disfrutando de su encierro en lujosas mansiones.La policía antinarcóticos aprovecha la cuarentena para llegar a erradicar forzadamente la única fuente de sustento de millas de indígenas, afrodescendientes y campesinos.El gobierno debe explicaciones aun de sus relaciones con “Ñeñes”, “fantasmas” y otros narcotraficantes.

    Ayer miércoles 22 de abril de 2020, fue otro día de muerte y dolor para nuestras comunidades.Tres líderes asesinados en la tarde en el Cauca bajo fuego en plena cuarentena.En total han sido asesinados al menos 6 líderes sociales en los últimos 6 días en los municipios de El Tambo, Buenos Aires, Santander de Quilichao y en la región del Naya en el Cauca.En estos territorios, han caído asesinados impunemente Teodomiro Sotelo el 17 de abril y Andrés Cansimance Burbano el 18 de abril pasado.

    Esa tarde del miércoles 22 en mención, Hacia las 4:00 pm, en Agua Clara, Consejo comunitario Afro Renacer, municipio del Tambo, Cauca, en una reunión sobre medidas comunitarias de control de coronavirus, hombres armados delFrente Carlos Patiño de las Las Las FARC-EP llegaron y asesinaron a los jóvenes campesinos Jesús Albeiro Riascos Riascos y Sabino Angulo Advincula y de paso, asesinaron con asesinar a los representantes del Consejo Comunitario y de las juntas de acción comunitaria que vendrán liderando los procesos organizadores de paz, las próximas reemplazos de cultivos de coca y la defensa territorial.

    Casi al mismo tiempo, hombres fuertemente armados, que se pasean por los territorios sin orden ni ley que los detenga, asesinan al líder social Hugo de Jesús Giraldo en Santander de Quilichao, Cauca, un líder muy reconocido e importante para la comunidad que se desempeñaba como defensor de Derechos Humanos, de víctimas, reclamante de tierras despojadas y pertenencia al movimiento político y social Marcha Patriótica.

    En la noche la Guardia Cimarrona del Consejo Comunitario del Río Cauca, Teta y Mazamorrero, norte del Cauca, fue hostigada de manera a tiros de fusil, en los puntos la Lomitas y la Balsa donde ejercen el control y la contención para evitar la propagación del virus COVID-19 en sus territorios.

    En el Putumayo, en lo que va corrido el 2020 han sido asesinados 7 líderes y lideresas.Gloria Ocampo el 7 de enero.Carlos Alonso Quintero el 8 de enero;Emilio Campaña el 8 de enero;Óscar Quintero el 8 de enero;Gentil Hernández el 8 de enero;Yordan Tovar el 16 de enero y Marco Rivadeneira el 19 de marzo y los 20 están amenazados de muerte.

    En Tumaco Nariño, en una acción irresponsable por parte de la Policía Nacional y su grupo de erradicadores de cultivos de uso ilícito, en el resguardo Awá de Inda Sabaleta, veredas la Victoria, disparan contra indígenas, afros y campesinos que intentaban dialogar para detener la erradicación forzada (circunstancias parecidas a las ocurridas en el Tandil Alto Mira y Frontera Tumaco el 5 de octubre de 2017), hijo recibido con disparos, resultando muerto el indígena Awá Ángel Artemio Nastacuaz del resguardo Pialapí Pueblo Viejo - Ricaurte y tres personas más heridas.  

    En lo que va del año, 82 líderes sociales han sido asesinados en Colombia según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) Ante este duro panorama del coronamuerte, el Gobierno no se cansa de emitir decretos inoperantes y que desconocen las realidades de las comunidades pobres y excluidas de los territorios.  En materia de paz territorial todo está detenido, lo único que funciona es la política de guerra y criminalización que ejecuta la Policía el Ejército y la Fiscalía, realizando erradicación forzada, generando violencia y aumentando el riesgo de contagio por coronavirus, afectando aún más a estas comunidades que sobreviven en medio de la pobreza y el abandono del Estado.  

    El pueblo indígena Awá a través de sus autoridades ancestrales le exigen al Presidente Duque“que al contrario de llevarnos más dolor y afectados a nuestras familias indígenas, cumpla su deber de atender a nuestras comunidades frente a lo que está presentando en el marco de la pandemia por el COVID 19, nuestras familias día a día los avatares de la guerra, la falta de atención en salud, el poco acceso a los servicios básicos como es agua potable, la electricidad, acueductos, vías de acceso, vivienda digna, además de La falta de comida que nos está comprometida a la extinción como pueblo indígena ”.

     

  • Hermanas, hermanos. 

    Somos el proceso de liberación de la Madre Tierra del norte del Cauca, en Colombia, pueblo nasa.

    Como la gente en las ciudades estalló se alzó en rabia buscando vivir y el levantamiento del hambre crece día a día y lo que hace el monstruo es estorbar el paso y el hambre responde con gases y balas hemos resuelto llegar a Cali con la Tercera Marcha de la comida

    No somos el estado, no somos una oenegé no somos parte de un decreto no buscamos un voto ni una candidatura,

    somos comunidades como ustedes gente como ustedes que sufrimos o gozamos somos gente que no nos dejamos de esta porquería sistema y le damos la pelea de frente

    nos metimos a los cañaduzales de la parte plana del norte del Cauca hace cinco años cortar la caña, sembrar comida a ver crecer el monte a ver el retorno de la vida silvestre.

     

    Acá, para nosotras y nosotros ni el confinamiento, ni el hambre ni los virus son algo nuevo, llevamos cinco siglos soportando enfermedades traídas

    que arrasaron con nuestro pueblo nasa

    somos el resto sobrevivientes de los virus y las guerras

    llevamos tres siglos enjaulados en rincones llamados resguardos mientras en la tierra plana la agroindustria

    colma de privilegios la caña de azúcar hemos soportado largos periodos de hambruna

    mientras que los ricos en la ciudad viven en medio del derroche y nos tiran migajas y dicen allí están sus derechos.

     

    Por estos días de pandemia hemos visto que el papel del estado

    el papel estelar es estorbar a la gente de la salud que lucha contra el bicho.

     

    Ya lo habrían derrotado, pero no, perdieron que atravesarse duque

    los decretos, las medidas la burocracia, los políticos los tecnócratas, la corrupción los bancos, la policía.

     

    Por eso mejor le diremos

    el Estorbo Colombiano.

     

    Resulta que el Estorbo Colombiano y el monstruo capitalista amangualados

    aprovecharon la pandemia para aquietar las luchas para mandar a la gente a arrinconarse en su casa a morir de hambre mientras tramitan decretos

    normas en favor de los ricos ajustan toda la tornillería de la estructura mundial

    para quedarse con todo

    para abrir las fronteras

    a las corporaciones

    para que lleguen a los territorios a raspar la olla

    a calentar más el planeta

    a acabar con la vida que queda.

     

    ¿Y vamos a dejarnos morir de hambre cuando las grandes bodegas, los mega mercados están repletos de comida?

     

    ¿Y vamos a vivir esclavos de por vida

    si cuando saboreamos la libertad se nos pega el vicio andar libres como los pájaritos?

     

    Nuestro sencillo aporte este tiempo ha sido no quedarnos quietos seguimos nuestra alegre lucha de liberar la Madre Tierra seguimos posesionados en 12 fincas donde ya no hay caña o hay muy poca

    y en cambio hay comida, monte, animales.

     

    Y aparece en escena en su papel estelar charáaaan el Estorbo Colombiano.

     

    Estábamos liberando en Chimán una finca gigante llena de caña

    estábamos cortando caña y sembrando comida y llegó el esmad, el ejército con gases y balas.

     

    El ejército nos disparó cobardemente atrincherado en la casa hacienda, nada nuevo.

     

    Cuando nuestros mayores recuperaron las tierras en los años setenta y ochenta del siglo veinte su primera acción fue echar al suelo la casa hacienda porque la policía la usaba como cuartel general contra nuestra lucha.

    Ahora Asocaña le pide al Estorbo Colombiano que ponga orden y se haga sentir mano dura contra la liberación de la Madre Tierra.

    Y así fue en el último mes crecen los ataques

    hay combates entre ejército y guerrillas en las fincas que estamos liberando estallan bombas en nuestras aldeas de liberación

    -el posconflicto se instala en todo el norte del Cauca- capturan, torturan, y judicializan liberadores destruyen los cercos para pastoreo de animales fumigan con veneno nuestros huertos

    ofrecen recompensa por asesinar liberadores

    y lanzan una propuesta de negociación, firmen.

    Nada de firmen el único acuerdo posible es la libertad de la Madre Tierra nuestra libertad

    la de nosotras, nosotros

    de todos los seres de la vida.

     

    Nosotras liberadoras

    nosotros liberadores

    hasta aquí venimos

    a compartirles la poca comida que logramos cosechar en las tierras que estamos liberando

    desde hace cinco años

    porque la gran mayoría de cultivos fueron destruidos por el Estorbo Colombiano con tractores, tanquetas, fumigada desde avionetas.

     

    En las tierras que estamos liberando

    el Estorbo Colombiano nos destruyó las cosechas algo quedó escondido en los rincones.

    De esos puchos que cultivamos a escondidas

    nos hemos alimentado durante cinco años

    junto con la cosecha de las tierras que liberaron nuestras mayoras y mayores llenamos un camión, aquí presente

    junto con el esfuerzo de los parches de Cali

    que hace años vienen frenteando al monstruo y que han recogido monedas y aportes para compartir con ustedes

    comunidades de Cali

    familias del distrito de Agua Blanca.

     

    Mirá ve, como dicen nuestras mayoras

    donde comen dos, comen tres y como dicen los parches en Cali la cura es colectiva.

     

    Desde las tierras en proceso de liberación

    en el norte del Cauca llega la Tercera Marcha de la Comida una forma de decir no está solas, no están solos los queremos.

     

    Lo decimos desde lo concreto con estas pocas yucas limones

    plátanos bananos, rollizos, guiños zapallos

    naranjas, aromáticas

    mandarinas, maíz. arroz.

     

    Desde aquí desde este lugar un rincón, la periferia les contamos y les invitamos al cuarto encuentro internacional

    de liberadoras y liberadores de la Madre Tierra que realizaremos en agosto de 2021.

     

    Allí conversaremos de las economías desde el pueblo desde las luchas

    y haremos concretas las economías para la liberación las economías para la vida.

     

    Nos despedimos, hermanas, hermanos

    no sin antes decirles que nuestra lucha es algo muy sencillo es porque nos gusta vivir la vida

    vivirla sabroso y en armonía con todos los seres de la vida;nuestra lucha es por un planeta

    donde quepan todos los seres.

     

    Regresamos a nuestra comunidad disculpen lo poquito que trajimos hoy

    ojalá la próxima podemos traer más.

    Si en algo compensar

    sepan que pase lo que pase vivos o muertos

    seguiremos liberando a la Madre Tierra.

     

    Proceso de liberación de la Madre Tierra Norte del Cauca, Colombia.

  • Por: Harold Ruiz Moreno. Ex concejal de Pasto. -

    Las sociedades son sensibles cuando se atenta contra los seres sintientes, se desarrolla alta sensibilidad cuando hay abusos con los animales, hoy las mascotas son parte de la familia y cuando hay actos de violencia contra los ellos se conmociona, así ocurrió cuando en Nariño cuatro soldados asesinaron una perrita tirándola por los aires, el país justificadamente se levantó y condeno este acto de violencia.

    Pero no ocurre lo mismo con el asesinato sistemático de los líderes sociales, hemos perdido la sensibilidad humana, no solo se les asesina, se los re victimiza, la ministra del interior Alicia Arango que debería protegerlos los compara o son más importantes para ella los que mueren por el robo de un celular. Desde el inicio del gobierno del presidente Iván Duque Marqués ya son 578 líderes sociales asesinados hasta la fecha según cifras de las Naciones Unidas.

    El mundo acompañó al país en el logro de la firma del acuerdo paz que puso fin al conflicto armado interno y que logró el desarme de una guerrilla que llevaba 52 años en levantamiento armado provocando una guerra con una gran tragedia humana;  hasta la fecha ya son 200 los firmantes del acuerdo asesinados, cifra entregada por el nuevo partido de las FARC, que se suma a los intentos de hacer trizas el acuerdo firmado como lo promueven los enemigos de la Paz y la reconciliación, liderados por los integrantes del partido político del Centro Democrático.

    En esta orgia de sangre y terror contra los sectores sociales, no es menos la persecución y asesinato sistemático contra las comunidades indígenas, en las cifras frías de asesinato contra los líderes sociales están los indígenas, Las denuncias indican que sumado a los diversos registros donde se muestra que han sido asesinados más 578 líderes sociales (entre hombres y mujeres), de los cuales unos 270 (30%) son indígenas, población que apenas alcanza el 4% del total nacional, lo que genera mucha rabia y dolor ya que las comunidades indígenas viven un largo proceso  de etnocidio y genocidio sistemático contra los pueblos ancestrales, por parte de  los grupos ilegales y también de los agentes del estado que se ensañan en el exterminio contra las comunidades indígenas.

    Por más de cinco décadas, los pueblos indígenas de Colombia resistieron el látigo de la guerra, negándose a abandonar sus tierras, habitan en el país 102 Pueblos Indígenas, quienes son los sobrevivientes de un Genocidio que aún no termina; están aún en una "conquista" que no acaba, su memoria viva es un tejido largo de historias en donde aún se escribe a sangre y fuego el proceso de lucha y resistencia de los pueblos indígenas.

    Hoy, como ayer, en la radiografía del país indígena esto no cesa. La desnutrición y abandono contra el Pueblo Wayuu con más de 5.000 mil niños muertos, el exterminio de más de 450 Kankuamos, el confinamiento contra el Pueblo Este Enaka en su propio territorio, en los Llanos Orientales las "guahibiadas" o el deporte de matar indios y el paternalismo ha llevado a los pueblos nómadas y semi nómadas a la drogadicción, prostitución y a la indigencia en departamentos como Arauca y Vichada. Pueblos Indígenas Sikuanis, Jiw, Amorua, Nukak, Betoy, Yamaleros y otros más agonizan en un callejón sin salida. En el Amazonas donde las chucherías no lograron acabar con los Murui y demás pueblos, hoy el narcotráfico, la deforestación, la explotación maderera, el control de las fronteras y la contaminación de mercurio están llevando al exterminio y extensión a los más de 60 Pueblos Indígenas ubicados en el pulmón del mundo, a los hijos y guardianes de la selva.

    El asesinato de más de 158 líderes indígenas en departamentos como Nariño, Cauca y Chocó no es otra cosa más que los tiempos de la mala muerte contra la gente que defiende la vida, el territorio y el gobierno propio, de la gente que con bastón en mando y con la dignidad en alto defienden los derechos de pueblos indígenas. Así nos toque morir, como lo expresa claramente el himno de la Guardia Indígena, con bastones en tiempos de paz y en otros tiempos como los del conflicto que aún continua desarman a los armados, controlan el territorio de las desarmonías y se enfrentan a un país en donde ser indígena y líder es costarle la vida.  Guardias, médicos tradicionales, gobernadores y autoridades indígenas son el tiro al blanco para los que piensan y creen que en Colombia pensar distinto es sinónimo de terrorismo, y por tanto es necesario aniquilarlo. Awá, Nasas y Emberas son exterminados en la impunidad constante contra los pueblos ancestrales.

    Todos los vejámenes, la sevicia y el horror contra los pueblos indígenas como lo ocurrido según Las denuncias que indican que un grupo de soldados cobardes pertenecientes al Batallón San Mateo, habrían violado a una niña de "apenas 12 años" quien pertenecía al resguardo indígena Embera Chamí, la violación habría sucedido en el corregimiento Santa Cecilia del municipio Pueblo Rico en Risaralda.

    El gobernador mayor Juan de Dios Queragama Nariquiaza, expresó en un comunicado que “esto no ha sido una agresión para nuestra niña y su dignidad como ser humano y como miembro de un pueblo ancestral, ha sido una agresión para todo nuestro pueblo Embera Katio y un acto que defrauda la confianza que hemos depositado en ellos como representantes del Estado”… “Pidió que los agresores sean entregados a esta comunidad para ser juzgados bajo su autoridad y autonomía y paguen su condena bajo su propia legislación y que luego sí sean juzgados por las leyes colombianas”. Este execrable crimen fue reconocido por “El comando de la Octava Brigada perteneciente a la Quinta División del Ejército Nacional dijo lamentar los hechos de abuso sexual en los que, según su comunicado, están involucrados un grupo de soldados del Batallón San Mateo”.

    No hay palabras para descifrar este horrible hecho de violencia contra una niña indígena, que exige que la sociedad colombiana se levante como lo hace cuando hay hechos de violencia contra los seres sintientes; se trata de una niña indefensa violentada por quienes se catalogan como los “héroes de la patria”. Qué horror.

    Enfrentando este estado de violencia los Pueblos Indígenas en Colombia seguirán alzando la voz en alto para defender sus vidas y territorios, a ellos los está matando por cuidar el tejido vital, por los derechos ancestrales que les dejaron los padres y madres espirituales; los matan a bala, pero también los matan con las políticas asistencialistas del Estado y con la indiferencia y olvido de la misma sociedad colombiana en su conjunto, que le cuesta reconocer que lleva en sus genes sangre de los que hoy son asesinados por defender la Madre Tierra.

  • Por: Edwin Rosero Casanova.Líder social y político de Mállama Nariño. - 

    Esta semana en Colombia tendrá un evento donde se verá claramente la relación de poder, los medios de comunicación ligera, el oportunismo de algunos y una sociedad sin la mínima capacidad de asombro que hace que camine por una línea tan gruesa que normalizó la muerte, la sensibilidad humana es inexistente y cada día nos cuesta levantarnos del cómodo sillón donde nos aplastamos.Los innumerables achaques que sucumbimos como sociedad no son falta de educación ni de oportunidades, es una doble moral nefasta heredada donde todos los días las conductas más abominables son aceptadas. 

    La violación de una niña de doces años por parte de soldados del ejército, debería impulsarnos y sacarnos de la parsimonia de espectadores asumida cómo quien tiene un privilegio y todos ruegan a miles de santos no tener que vivir esa fatalidad en su familia, porque sencillamente, nacieron con cierto privilegio educativo o económico. Hacer hincapié que la niña es indígena tratando de hacer una sutil diferencia con una niña cualquiera, resulta espantoso. ¿Por ser indígena es más grave? No. Es una menor de edad que tuvo que nacer en el país más desigual, más violento, más intolerante y más miserable. ¿Cómo es posible revictimizar a la niña? Muchos periodistas prepagos han dado línea sobre esto y han sembrado un manto de dudas, solo por no manchar la “honra militar”. 

    Aunque la responsabilidad es personal, existe una responsabilidad mayor, institucional por tratarse de una entidad pública estrictamente jerarquizada con línea de mando definida hasta el presidente de la república. Dicha responsabilidad debe estar acorde con el reclamo ciudadano, sin populismo ni demagogias disfrazada en el tecnicismo jurídico. Por este caso atroz conocimos el concepto entre el acceso carnal violento y el acceso carnal abusivo. Muchos abogados y penalista le han salido al paso al fiscal por declarar el caso como: acceso carnal abusivo. Y la cereza del pastel, seis de ellos en calidad de autores y al otro de cómplice. La narración de los hechos por parte de la hermana a muchos nos genera impotencia y rabia. Dice textualmente, “unos soldados la cogieron a la fuerza, le taparon la boca y no le dejaron gritar. (…) Los soldados le dijeron que no dijera nada, que la demandaban, entonces ella dijo que no iba a decir nada”.

    El asunto es grave. Enseguida los militares aceptaron la culpabilidad. Y, aquí está la astucia de la Fiscalía. Transcribo la explicación pedagógica del penalista. El acceso carnal violento: quienes ejercen la violencia son coautores con quien viola. Así, si son siete delitos, cada uno de ellos es coautor de los siete. Eso permite incrementar la pena hasta el doble del monto porque la suma de las penas es muchos mayores. El acceso carnal abusivo: al no contemplarse la violencia como parte del tipo, no podría haber coautoría impropia por no poderse dividir el acto criminal. Eso hace que cada uno de ellos responda únicamente por un solo delito de acceso carnal abusivo. La diferencia en términos de punibilidad, en el primero de 27 a 49 años; en el segundo, 17.5 a 24.5 años.

    La cadena perpetua para violadores de menores no es necesaria. Colombia tiene penas mayores para esto delitos, solo que no se aplican y en complicidad con la justicia, los culpables terminan viviendo cómodos y relajados. Mientras tanto, el daño a la víctima y a la familia es irreparable.

  • Por: Harold Ruiz Moreno. Exconcejal de Pasto.

    La guerra y el conflicto existente en el país se han ensañado contra los pueblos indígenas, quienes han sido víctimas de este conflicto ante la mirada indiferente del estado colombiano, que en muchos casos ha contribuido con actos de violencia en contra de estas comunidades, que de acuerdo al último censo nacional llevado a cabo en el año 2018, la población indígena en Colombia creció un 36,8%, representando el 4,4% de la población total del país, sumando 1.905.617 indígenas de los 102 pueblos, existentes en la nación.

    Foto: Núcleo Noticias.

    foto: Núcleo Noticias. https://nucleonoticias.com/wp-content/uploads/2020/08/masacre-colombia-jovenes-scaled.jpg

    Entre los pueblos indígenas existe en el Departamento de Nariño y Putumayo, el pueblo Awá Kuaiker ubicado en la parte occidental del macizo andino, desde la cuenca del río Telembí hasta la parte norte de Ecuador, su población reside en varios resguardos sobre la región Nariñense de forma predominante en los municipios del Cumbal, Mallama, Ricaurte y Barbacoas, y en Villa Garzón Putumayo. Para el pueblo Awá Kuaiker el territorio es un espacio de vida que permite mantener el equilibrio con los espíritus y la naturaleza, que cuenta con lugares diferenciados para trabajar cultivar, pescar, vivir y recrear el pensamiento, generando un verdadero respeto y armonía espiritual, la lengua nativa de los Awá es el awapit, la cual suele clasificarse en la familia lingüística Barbacoas, aunque también se le relaciona con lenguas de la familia Chibcha.

    Para la comunidad Awa, su territorio además de considerarlo sagrado representa en palabras de uno de sus líderes que afirma, “Para nosotros la selva es vida, es un espacio donde recreamos la historia, la relación con madre naturaleza, tanto el hombre como la mujer, porque de ella vivimos y de ella aprendemos”, dice Jaime Pascal, quien relata la sensible relación de su comunidad con la tierra que pisa y que muchos han intentado arrebatar.

    Contra el pueblo Awa se ha desatado un exterminio con actos de violencia perpetrados por actores armados ilegales y en algunos casos por agentes del estado, cabe recordar que hace 11 años se perpetuó la masacre de Tortugaña Telembí por parte de la  guerrilla de las FARC, ocurrida el 4 de febrero del 2009, que dejo a 12 víctimas Awá asesinados entre ellos dos niños que no pudieron nacer y más de 850 desplazados, muchas familias que se vieron obligadas a abandonar el resguardo para salvaguardar sus vidas, nunca más pudieron retornar a sus comunidades generando una ruptura del tejido social que hasta el momento no se ha logrado restablecer.

    Después de esta masacre, son continuos y permanentes los hechos de violencia contra el pueblo Awa, sin que pare este exterminio contra esta comunidad que se ha organizado en la Unidad Indígena del Pueblo Awá (UNIPA), el Cabildo Mayor Awá de Ricaurte (CAMAWARI), la Asociación de Cabildos Indígenas del Pueblo Awá de Putumayo (ACIPAP) y algunos resguardados independientes.

    Para proteger al pueblo Awa se han expedido decisiones judiciales como el Auto 004 de 2009 de la Corte constitucional, que estableció la necesidad de protección de los pueblos indígenas desplazados por el conflicto armado, y en el Auto 174 de 2011, que requirió la adopción de medidas cautelares urgentes específicamente para la protección del pueblo indígena Awa. El 16 de marzo de 2011, la CIDH otorgó medidas cautelares a favor del pueblo indígena Awá por haber sido blanco de numerosos atentados, asesinatos y amenazas en el contexto del conflicto armado colombiano, igualmente la Defensoría del Pueblo expidió las resoluciones Defensoriales No. 026 del 9 de octubre del año 2002 y la resolución No 53 de 5 de junio de 2008, que protegen los derechos ancestrales del pueblo Awa.

    Pero la indiferencia del estado que no cumple estas decisiones judiciales, siendo la más reciente, el fallo de segunda instancia del Tribunal superior de Nariño que prohíbe la erradicación forzada de los cultivos de uso ilícitos, decisión tomada el pasado 10 de junio del 2020 donde el tribunal ordenó “la suspensión inmediata de las actividades de erradicación forzada en el territorio donde se encuentra asentado el pueblo Awá Inda Sabaleta, que comprende tanto el resguardo ya delimitado y constituido, como la zona de amplificación cuya tenencia detenta y cuya titulación ha sido solicitada ante la Agencia Nacional de Tierras, hasta tanto el Ministerio del Interior adelante de manera coordinada el proceso de consulta previa con los representantes de la prenombrada comunidad, mismo que deberá iniciarse en un término no mayor a sesenta (60) días hábiles”.

    El pueblo Awa sufre el Desplazamiento y empobrecimiento con la expansión de cultivos de uso ilícito, la imposición de la economía del narcotráfico, el desarrollo de megaproyectos y proyectos dentro de sus territorios, el posicionamiento y la disputa territorial en el marco del conflicto armado interno que afectan los derechos a la vida e integridad personal, la etnoeducación, la salud y los derechos fundamentales colectivos e integrales de este pueblo, el territorio, la autonomía y la consulta previa. La violencia de los grupos armados ilegales (incluidas las fumigaciones o a erradicación forzosa) han generado desplazamiento y han vulnerado la integridad física y cultural y ha llevado a un proceso de empobrecimiento a los awá y sus comunidades.

    El pueblo Awa sigue sufriendo la violencia sistemáticamente, se atenta contra el ex gobernador indígena Francisco Javier Cortez y recientemente una nueva masacre contra 3 jóvenes indígenas del resguardo de Pialapí-Pueblo viejo, que se suma a los 11 indígenas del pueblo Awa asesinados durante la pandemia, ante la indiferencia y omisión del gobierno del presidente Iván Duque Marqués, en dos años de su administración se han incrementado los hechos de violencia, 33 masacres y 7 en investigación, afirman la ONU, hechos violentos que demuestran que efectivamente se está “haciendo trizas La Paz” y una de las comunidades más afectada son el pueblo indígena AWA.

  • Por:Harold Ruiz Moreno .Exconcejal de Pasto.

    “Gloria al soldado .. # FelizViernes”.(Publicación de la página web del ministerio de defensa después del asesinato de Juliana Miranda en el Cauca). - 

    Colombia asiste nuevamente a una espiral de violencia después de la firma del acuerdo de paz negociado en la Habana-Cuba con las FARC, la guerrilla más antigua del continente y quien fue responsabilizada de ser una de las causantes de los hechos victimizantes más atroces de los últimos 50 años.

    Asistimos en el país a un conflicto interno degradante con las prácticas más aberrantes que han acabado con la vida de miles de personas a pesar que no existe la pena de muerte legalmente, pero la misma la practican todos los actores armados ilegales, incluido el estado, en diferentes momentos se agudizan por gobiernos que no gustan de las democracias liberales, las que siempre han reivindicado que no exista la pena capital.

    En el caso colombiano, la pena de muerte fue abolida definitivamente en 1910 mediante acto legislativo No 3 en su título (III), artículo 3, según el cual: “En el nombre de Dios, fuente suprema de toda autoridad, la Asamblea Nacional Colombiana decreta: […] El legislador no podrá imponer la pena capital en ningún caso ”, siendo la última ejecución registrada en 1909.

    La Constitución de 1991 fundamentada en principios diferentes y teniendo como soberano al pueblo, en su artículo 11, capítulo (I), sobre derechos fundamentales, promulga que: “El derecho a la vida es inviolable.No habrá pena de muerte ”.Colombia ratifica el “Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte”, y posteriormente en 2010, el presidente Juan Manuel Santos Calderón, promulgó la Ley 1410 de 2010, por la que se aprueba el “Protocolo a la Convención Americana sobre Derechos Humanos Relativos a la Abolición de la Peña de Muerte”.Todo esto ratificado por la Corte Constitucional mediante las Sentencias C-144/97 y C-399/11.

    Colombia tiene una larga historia de asesinatos donde pareciera que la pena capital se aplica sistemáticamente, y las víctimas pertenecen a los sectores más desprotegidos, campesinos, indígenas, afros y los líderes sociales son asesinados de manera indiscriminada por la alianza macabra del NARCOPARAMILITARISMO y también por agentes del estado.

    El centro de memoria histórica ha documentado entre 1982 a 2013, la ocurrencia de 1.728 masacres que ocurrieron en esta época, a pesar de que esto sólo representa alrededor de un tercio del total de las masacres cuyos detalles todavía no han sido hasta ahora recopilados. Durante el período de tiempo que cubre la base de datos del centro de memoria los grupos paramilitares fueron responsables de la inmensa mayoría de las muertes cometiendo 1.166 masacres en total. Les siguen los grupos armados no identificados con 295 masacres, la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con 238, y 139 masacres fueron cometidas por las fuerzas de seguridad del estado.

    Como lo ocurrido en el gobierno del expresidente Álvaro Uribe, la pena de muerte arrecia en el país, solo en lo que va corrido del año se han presentado 63 masacres, el mini golpe de los días de 9 y 10 de septiembre en Bogotá y Soacha, donde está más que demostrado que la policía disparo de manera indiscriminadamente, después del asesinato brutal por parte de la policía de Javier Ordoñez, 14 personas murieron, y más de 70 fueron heridos con las balas oficiales de la policía, el gobierno del presidente Iván Duque con su ministro defensa a la cabeza el Sr Carlos Holmes Trujillo, desconocen al poder Judicial, y cubren con patente de corzo a quienes no solo desconocen la constitución y la ley, sino que aplican la pena capital.

    Ya no es posible sostener que somos una democracia que defiende la vida como derecho fundamental, hoy en falsos retenes se dispara a ciudadanos inermes, existe una conspiración contra la justicia del país, es el único poder que con sus sentencias defiende el estado social de derecho , la mermelada ha permitido la cooptación del legislativo y los órganos de control, el autoritarismo y la dictadura acechan la democracia de la nación e instaura la pena capital, porque las cifras muestran que lo que está consignado en nuestra constitución en este aspecto es letra muerte .

  • Por: Harold Ruiz Moreno. Exconcejal de Pasto. - 

    Defender nuestros derechos,

    Así nos toque morir.

    Guardia, guardia. Fuerza, fuerza.

    Por mi raza, por mi tierra.

    Y que viva la Guardia Indígena…

    Compañeros han caído, pero no nos vencerán.

    El país asiste nuevamente a presenciar caravanas de indígenas del sur occidente, que agrupados en la Minga, caminan a Bogotá, porque el presidente Iván Duque Márquez, nuevamente se niega a conversar con los indígenas, como ocurrió el año pasado; hoy con la justificación de que como la Minga es política, que no es dable que los “indios” hable de política y menos que se atrevan a citarlo a qué se reúna con ellos a “mingar”; para los blancos del gobierno que preside, los indígenas siguen siendo, “menores de edad”, que sólo sirven para que voten  en muchos casos por sus propios esclavistas.

    Este hermoso proceso que obedece a la organización indígena en el país, que con la Minga ha logrado visibilizar la realidad que viven los pueblos indígenas; en el último censo nacional del año 2018, la población indígena en Colombia creció un 36,8%, representando el 4,4% de la población total del país, sumando 1.905.617 indígenas de los 107 pueblos, existentes en la nación, que han tenido que enfrentar La guerra y el conflicto existente en el país que se ha ensañado contra los pueblos indígenas, quienes han sido víctimas de este conflicto ante la mirada indiferente del estado colombiano, que en muchos casos ha contribuido con actos de violencia en contra de estas comunidades.

    La lucha de los pueblos indígenas ha tenido conquistas como la ratificación de ser Colombia el primer país de América del Sur en ratificar la Convención 169 de la OIT “Sobre los pueblos indígenas y tribales en países independientes”, con la Ley 21 del 4 de marzo de 1991, convención que formaliza un conjunto de normas y derechos favorables a estos pueblos.

    La Constitución del 91, logra para la historia tener dos constituyentes indígenas que incidieron para que la constitución establezca que: “el Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana” (Art. 7), y agrega, “que la identidad cultural de la nación se funda en la diversidad de sus culturas, que deben ser consideradas como iguales y dignas de respeto” (Art. 70). Siendo la piedra angular de la reivindicación indígena, porque los pueblos indígenas se componen de grupos étnicos que no comparten la misma cultura, la misma lengua, las mismas formas de organización social, la misma historia, con el resto de la nación y se le da la misión al Estado colombiano, por primera vez, de reconocer esta diversidad, de defenderla y protegerla.

    De la misma manera la constitución contempla que los territorios indígenas son “entidades territoriales” (Art. 286) “que tienen, en razón a ese título, el derecho de ser gobernadas por consejos indígenas organizados de acuerdo con los usos y costumbres de las comunidades” (Art. 330), “con la posibilidad de administrar sus recursos y de percibir una parte del impuesto público”….”O harán uso de su propia legislación de justicia indígena” con el Art. 246, “que reconoce el derecho de las autoridades tradicionales a juzgar, según sus costumbres e instituciones, los conflictos y delitos que oponen entre sí a los miembros de la comunidad”. Disposiciones importantes que viene después de toda una serie de sentencias de la Corte Suprema de Justicia, que es la encargada de pronunciarse sobre la posibilidad de aplicar el Código Penal colombiano a la población indígena.

    Los pueblos indígenas han adquirido un dinámico proceso organizativo en torno a la ONIC y otras organizaciones, en el sur occidental a partir del nacimiento en el año 1971 del CRIC, quien con otros procesos con campesinos y afros, han logrado promover la MINGA INDÍGENA, que ha tenido acciones de denuncias contra masacres como la ocurrida en el año 1991, en el Nilo, donde asesinaron a 21 indígenas en la Hacienda la esperanza, esta tragedia que ha sido el viacrucis de permanente agresión contra los pueblos indígenas que ven repetirse sistemáticamente las masacres, el asesinato de sus líderes, por parte de grupos armados ilegales y también por  agentes del estado.

    Caminar la palabra con la Minga, ha tenidos marchas históricas, como la Minga del año 2008, que terminó en Bogotá el 20 de noviembre, con 4 indígenas asesinados y más de 100 heridos, con la confrontación en Cali, frente al expresidente Álvaro Uribe, y la Minga del año pasado en donde igualmente el presidente Iván Duque Márquez, se negó a conversar con la Minga, que lo espero en la plaza de Caldono y el presidente se quedó en la casa de la cultura , donde exigía que sólo hablaba con una comisión reducida, negándose nuevamente a conversar con la Minga que tuvo el bloqueo de la panamericana por 28 días; hoy nuevamente la Minga Indígena marcha a Cali, donde no llegó el presidente Duque, y por ello caminan nuevamente a Bogotá, a la espera de interlocutor sobre los cinco puntos planteados por la Minga.

    En comunicación al presidente Duque, la Minga le manifiesta, “Desde esta golpeada región de Colombia, las organizaciones firmantes, que estamos a la espera del encuentro con usted como Presidente de todos los colombianos; rechazamos públicamente la continuidad de la violencia socio política en contra de pueblos y comunidades y los homicidios, masacres, atentados, amenazas, desapariciones y desplazamientos forzados, cometidos en contra de personas, líderes sociales, defensoras de derechos humanos, y de ex guerrilleros de las FARC-EP en proceso de reincorporación. Violencia que se suma al tratamiento militar a la protesta social, el uso excesivo de la fuerza y a la brutalidad policial. Y le reitera los cinco puntos que sustenta las peticiones del Minga:

    1-. Vida y deber de garantía desde el Estado.

    2-. Respeto al territorio y a sus pobladores, acorde con derechos diferenciales y      colectivos.

    3-. Democracia, como base del Estado social de derecho.

    4-. Cumplimiento e implementación del acuerdo de paz realizado con las FARC y avance hacia una paz completa, continuando los diálogos con el ELN.

    5-. Acceso a los derechos fundamentales, sociales, políticos y culturales.

    LA MINGA INDÍGENA, se convierte en la expresión de resistencia en contra del drama humanitario que vive el país, que, frente a la incapacidad del gobierno, la estela de muerte ya cobra cientos de víctimas con las más de 70 masacres ocurridas sólo en lo que va corrido del año, que tendrá una respuesta organizada con el paro nacional que se anuncia para el próximo 21 de octubre.

     

    Indios que con valentía

    Y fuerza en sus corazones,

    Por justicia y pervivencia,

    Hoy empuñan los bastones.

    Son amigos de la paz,

    Van de frente con valor.

    Y levantan los bastones,

    Con orgullo y sin temor.

  • Por:Eleuterio Romero Peña .

    A raíz de las movilizaciones indígenas en Colombia, hemos escuchado la palabra MINGA, expresión que proviene del quechua MINKA, y que significa trabajo comunitario o colectivo con fines de utilidad social.Son formas organizativas de los aborígenes, donde lograron entender que realizar trabajos compartidos para el bien común, se les hacía más rápido y mejor.Es el más genuino de los trabajos en equipo por la defensa de la tierra y la integración social.

    Pero el liderazgo, la autonomía constitucional y esta forma organizativa del movimiento indígena en Colombia, el gobierno no las entiende ni las acepta porque no pueden doblegar la dignidad patriótica de los indígenas.De ahí la arrogancia del señor presidente en negarse a dialogar con ellos, y busca toda clase subterfugios para no hacerlo.Y uno de esos pretextos fingidos del señor presidente y del alto gobierno es su "preocupación" por la violación de las medidas de bioseguridad de la Minga Social indígena a su arribo a Bogotá, y no sus causas justificadas de exigencia del respeto a la vida, en razón que con este gobierno antipopular se han incrementado los crímenes a líderes sociales en todo el país, más de 250 firmantes de la paz vilmente asesinados y decenas de dirigentes indígenas asesinados en sus resguardos.

    Estos crímenes que permanecen en la impunidad por el celestinaje de este gobierno, exasperado por la monopolización de los poderes del estado y en acabar con la JEP por el temor de comparecer ante este tribunal transicional a respondedor por los más de 250 delitos de lesa humanidad cometidos durante el gobierno de la seguridad democrática, un comparador de acciones ilegales cometidas como los falsos positivos, las chuzadas del DAS (cuyo jefe adocenado por el presidente de entonces ya está libre) y las distintas masacres a campesinos indefensos.

    Estamos ante la presencia de un mandatario que además de criminalizar la lucha indígena y la protesta social, carece de capacidad de diálogo y de escucha de los problemas nacionales, que ignora el clamor del pueblo colombiano y en particular las peticiones del movimiento indígena en el medio de la vorágine de la violencia que sigue cobrando victimas en este país todos los días.Excusarse el señor presidente que no se reúne con la Minga porque las pretensiones de esta son políticas, es ignorar que en un país social de derecho todo acto humano es político.

    Y es no querer recordar que político fue el recibimiento que el Uribismo le hizo a Mancuso ya los jefes del paramilitarismo cuando lo recibieron en una plenaria del congreso el 28 de julio del 2004 en el gobierno de Uribe.

    Solicitar los senadores del Centro Democrático medidas cautelares contra la Minga indígena, es una burda estratagema del Partido de gobierno para detener la Minga;la misma suciesa con la que han atemorizado en este país, y la puerca triquiñuela con la que querían enlodar la transparencia de esta protesta diciendo que había en ella infiltrados de las Farc y del ELN.Cuando la única infiltración que hay este movimiento indígena es el amor del pueblo que la recibieron con banderas y aplausos, es la conciencia política de clase y social que los impulsa a reclamar que no los maten.Sus únicos reclamos, a los que el presidente se niega escucharlos es por la defensa a la vida, el derecho al territorio, la democracia y la paz.

    La inusitada preocupación de Iván Duque por la bioseguridad de los indígenas es hipócrita y revestida de populismo demagógico.Pues, esa no fue su preocupación cuando decretó el día sin IVA, cuando unas semanas el CD hizo un plantón reclamando la libertad del expresidiario Álvaro Uribe, y no ha sido la misma preocupación al romper con la cuarentena con lo que el pico de infectados del Covid en este mes de octubre se ha elevado. 

     Es una respuesta insulsa, baladí, la del pueril presidente Iván Duque a la solicitud de diálogo de la Minga social, aduciendo que su movilización no cumple con las medidas de bioseguridad del tapaboca y del distanciamiento social.La Minga no vinieron a contagiar de virus, sino de alegría y de espíritu de lucha a la Sociedad colombiana.

    La Minga regresa con el frente en alto, en un escenario de violencia en sus regiones protagonizada por las bacrim las autodefensas, las disidencias y las fuerzas militares.

  • El vicepresidente del Gobierno de Bolivia David Choquehuanca,hablo desde el corazón de la pacha mama.

    Con el permiso de nuestros dioses, de nuestros hermanos mayores y de nuestra Pachamama, de nuestros ancestros, de nuestros achachilas, con el permiso de nuestro Patujú, de nuestro arcoíris, de nuestra sagrada hoja de coca.

    Con el permiso de nuestros pueblos, con el permiso de todos los presentes y no presentes en este hemiciclo.

    Hoy quiero compartir nuestro pensamiento en unos minutos.

    Es obligación de comunicarnos, obligación de dialogar, es un principio del vivir bien.

    Los pueblos de las culturas milenarias, de la cultura de la vida mantenemos nuestros orígenes desde el amanecer de los tiempos remotos.

    Los hijos hemos heredado una cultura milenaria que comprende que todo está interrelacionado, que nada está dividido y que nada está fuera.

    ‘Vayamos juntos’

    Por eso nos dicen que todos vayamos juntos, que nadie se quede atrás, que todos tengan todo y a nadie le falte nada.

    Y el bienestar de todos es bienestar de uno mismo, que ayudar es motivo de crecer y ser feliz, que renunciar en beneficio del otro nos hace sentir fortalecidos, que unirnos y reconocernos en el todo es el camino del ayer, hoy mañana y siempre de donde nunca nos hemos alejado

    El ayni, la minka, la tumpa, nuestra colka y otros códigos de las culturas milenarias son la esencia de nuestra vida, de nuestro ayllu.

    Ayllu no solo es una organización de sociedad de seres humanos, ayllu es un sistema de organización de vida de todos los seres, de todo lo que existe, de todo lo que fluye en equilibrio en nuestro planeta o Madre Tierra.

    Durante siglos los cánones civilizatorios del Abya Yala fueron desestructurados y muchos de ellos exterminados, el pensamiento originario fue sistemáticamente sometido al pensamiento colonial.

    Mas no lograron apagarnos, estamos vivos, somos de Tiwanaku, somos fuertes, somos como la piedra, somos cholke, somos sinchi, somos Rumy, somos Jenecherú, fuego que nunca se apagaba, somos de Samaipata, somos jaguar, somos Katari, somos comanches, somos mayas, somos guaraníes, somos mapuches, mojeños, somos aymaras, somos quechuas, somos jokis, y somos todos los pueblos de la cultura de la vida que despertamos larama, igual, rebelde con sabiduría.

    ‘Una transición cada 2.000 años’

    Hoy Bolivia y el mundo vivimos una transición que se repite cada 2.000 años, en el marco de la ciclidad de los tiempos, pasamos del no tiempo al tiempo, dando inicio al nuevo amanecer, a un nuevo Pachakuti en nuestra historia

    Un nuevo sol y una nueva expresión en el lenguaje de la vida donde la empatía por el otro o el bien colectivo sustituye al individualismo egoísta.

    Donde los bolivianos nos miramos todos iguales y sabemos que unidos valemos más, estamos en tiempos de volver a ser Jiwasa, no soy yo, somos nosotros.

    Jiwasa es la muerte del egocentrismo, Jiwasa es la muerte del antropocentrismo y es la muerte del teolocentrismo.

    Estamos en tiempo de volver a ser Iyambae, es un código que lo han protegido nuestros hermanos guaraníes, y Iyambae es igual a persona que no tiene dueño, nadie en este mundo tiene que sentirse dueño de nadie y de nada.

    Desde el año 2006 empezamos en Bolivia un duro trabajo para conectar nuestras raíces individuales y colectivas, para volver a ser nosotros mismos, volver a nuestro centro, al taypi, a la pacha, al equilibrio de donde emergen la sabiduría de las civilizaciones más importantes de nuestro planeta.

    Estamos en pleno proceso de recuperación de nuestros saberes, de los códigos de la cultura de la vida, de los cánones civilizatorios de una sociedad que vivía en íntima conexión con el cosmos, con el mundo, con la naturaleza y con la vida individual y colectiva de construir nuestro suma kamaña, de nuestro suma akalle, que es garantizar el bien individual y el bien colectivo o comunitario.

    Chacha-warmi

    Estamos en tiempos de recuperar nuestra identidad, nuestra raíz cultural, nuestro sake, tenemos raíz cultural, tenemos filosofía, historia, tenemos todo, somos personas, y tenemos derechos.

    Uno de los cánones inquebrantables de nuestra civilización es la sabiduría heredada en torno a la Pacha, garantizar equilibrios en todo tiempo y espacio es saber administrar todas las energías complementarias, la cósmica que viene del cielo con la tierra que emerge de debajo de la tierra.

    Estas dos fuerzas cósmicas telúricas interactúan creando lo que llamamos vida como una totalidad visible (Pachamama) y espiritual (Pachakama).

    Al comprender la vida en términos de energía tenemos la posibilidad de modificar nuestra historia, la materia y la vida como la convergencia de la fuerza chacha-warmi, cuando nos referimos a la complementariedad de opuestos.

    El nuevo tiempo que estamos empezando será sostenido por la energía del ayllu, la comunidad, los consensos, la horizontalidad, los equilibrios complementarios y el bien común.

    Históricamente se comprende la revolución como un acto político para cambiar la estructura social, para así transformar la vida del individuo, ninguna de las revoluciones ha logrado modificar la conservación del poder, para mantener control sobre las personas.

    ‘Nuestra revolución es la revolución de ideas’

    No se consiguió cambiar la naturaleza del poder, pero el poder ha logrado distorsionar la mente de los políticos, el poder puede corromper y es muy difícil modificar la fuerza del poder y de sus instituciones, pero es un desafío que asumiremos desde la sabiduría de nuestros pueblos. Nuestra revolución es la revolución de ideas, es la revolución de equilibrios, porque estamos convencidos que para transformar la sociedad, el Gobierno, la burocracia y las leyes y el sistema político debemos cambiar como individuos.

    Vamos a promover las coincidencias opositoras para buscar soluciones entre la derecha y la izquierda, entre la rebeldía de los jóvenes y la sabiduría de los abuelos, entre los límites de la ciencia y la naturaleza inquebrantable, entre las minorías creativas y las mayorías tradicionales, entre los enfermos y los sanos, entre los gobernantes y los gobernados, entre el culto liderazgo y el don de servir a los demás.

    Nuestra verdad es muy simple, el cóndor levanta vuelo solo cuando su ala derecha está en perfecto equilibrio con su ala izquierda, la tarea de formarnos como individuos equilibrados fue brutalmente interrumpida hace siglos, no la hemos concluido y el tiempo de la era del ayllu, comunidad, ya está con nosotros.

    Exige que seamos individuos libres y equilibrados para construir relaciones armónicas con los demás y con nuestro entorno, es urgente que seamos seres aptos de sostener equilibrios para sí y para la comunidad.

    Estamos en tiempos de los hermanos de la apanaka pachakuti, hermanos del cambio, donde nuestra lucha no solo era por nosotros, sino también por ellos y no en contra de ellos. Buscamos el mandato, no buscamos enfrentamiento, buscamos la paz, no somos de la cultura de la guerra ni de la dominación, nuestra lucha es contra todo tipo de sometimiento y contra el pensamiento único colonial, patriarcal, venga de donde venga.

    La idea del encuentro entre el espíritu y la materia, el cielo y la tierra de la Pachamama y Pachakama nos permite pensar que una mujer y hombre nuevos podremos sanar a la humanidad, al planeta, y a la hermosa vida que hay en ella y devolver la belleza a nuestra madre tierra.

    Defenderemos los sagrados tesoros de nuestra cultura de toda injerencia, defenderemos nuestros pueblos, nuestros recursos naturales, nuestras libertades y nuestros derechos.

    ‘Volveremos al Qhapak Ñan’

    Volveremos a nuestro Qhapak Ñan, el camino noble de la integración, el camino de la verdad, el camino de la hermandad, el camino de la unidad, el camino del respeto a nuestras autoridades, a nuestras hermanas, el camino del respeto al fuego, el camino del respeto a la lluvia, el camino del respeto a nuestras montañas, el camino del respeto a nuestros ríos, el camino del respeto a nuestra madre tierra, el camino de respeto a la soberanía de nuestros pueblos.

    Hermanos, para terminar, los bolivianos debemos superar la división, el odio, el racismo, la discriminación entre compatriotas, ya no más persecución a la libertad de expresión, ya no más judicialización de la política.

    Ya no más abuso de poder, el poder tiene que ser para ayudar, el poder tiene que circular, el poder, así como la economía, se tiene que redistribuir, tiene que circular, tiene que fluir, así como la sangre fluye dentro de nuestro organismo, ya no más impunidad, justicia hermanos.

    Pero la justicia tiene que ser verdaderamente independiente, pongámosle fin a la intolerancia a la humillación de los derechos humanos y de nuestra madre tierra.

    El nuevo tiempo significa escuchar el mensaje de nuestros pueblos que viene del fondo de sus corazones, significa sanar heridas, mirarnos con respeto, recuperar la patria, soñar juntos, construir hermandad, armonía, integración, esperanza para garantizar la paz y la felicidad de las nuevas generaciones.

    Solo así podremos alcanzar el vivir bien y gobernarnos nosotros mismos.

    ¡Jallalla Bolivia!

    La Paz, Bolivia, 8 de noviembre de 2020.

  • Comunicado de la Asociación de Autoridades Tradicionales y Cabildos Indígenas Awá / Organización Unidad Indígena del Pueblo Awá – UNIPA. a la comunidad nacional e internacional.

    23 de noviembre del 2020. - 

    La violencia dentro y en los alrededores del territorio Awá parecen no tener fin, día a día se incrementan hechos victimizantes que buscan desequilibrar el ser ɨnkal Awá, la sistematicidad con que suceden estos actos, hace que asumamos que la guerra que sostienen varios grupos armados, también sea contra nosotros, todo por exigir respeto a la vida y dignidad de quienes habitamos y defendemos el katsa Su, durante 9 meses venimos emitiendo comunicados semanales debido a lo complejo que se torna la cotidianidad de quienes buscamos vivir en paz, pero lamentablemente la tranquilidad se ha convertido en una utopía para nuestro pueblo.

    En menos de 15 días hemos tenido que enterrar a 5 jóvenes Awá asesinados, así mismo se han presentado: enfrentamientos, 3 atentados con 2 heridos uno de ellos menor de edad, confinamiento, un intento de secuestro y cientos de amenazas, lo que configura un recrudecimiento del conflicto armado en el territorio.

    Por lo cual denunciamos los siguientes hechos:

    1. Desde el 7 de noviembre se vienen presentando enfrentamientos entre grupos armados ilegales en el sector fronterizo generando miedo y zozobra. En este sector, se presenta la instalación de minas antipersonal y hostigamientos generando; confinamiento y restricción de movilidad incluso para obtener alimentos. La población Awá ha venido en itinerancia de una comunidad a otra para salvaguardar su vida. Estas afectaciones principalmente recaen sobre los resguardos ubicados en la frontera: Gran Sábalo, Alto Albí, Chinquirito Mira, Quejuambi Feliciana, Hojal la Turbia, Piguambi Palangala, Sangulpi y Piedra sellada.
    2. El 10 de noviembre en el KM 77 fueron asesinados la pareja William Paí de 20 años y Sandra Guancha de 25 años de edad quienes pertenecían al Resguardo indígena Awá de Gran Rosario – Comunidad de Calví, hombres armados los interceptaron cerca al Corregimiento de la Guayacana – Municipio de Tumaco y los asesinarón con arma de fuego.
    3. El 11 de noviembre siendo las 11:50 am en inmediaciones del KM 79 en la vía que de Tumaco conduce al Municipio de Pasto, un hombre quien portaba vestimenta negra, quien tenía un arma de fuego; sale a la via y dispara contra la camioneta donde se movilizaba un ex consejero de la UNIPA quien se encontraba acompañado de su esquema de protección, debido a que es uno de los tantos lideres Awá que están amenazados, el ex consejero sale ileso de dicho atentado.
    4. El 12 de noviembre fue asesinada Ximena Pay Bisbicus de 18 años de edad. El hecho ocurrió en el municipio de Ricaurte, la joven quien se encontraba visitando a sus familiares, pertenecía al Resguardo Indígena Awá de Inda Sabaleta el cual se encuentra en el municipio de Tumaco; personas armadas llegaron al lugar donde se estaba alojando y uno de ellos disparo de manera indiscriminada.
    5. El 14 de noviembre es asesinado Miguel Angulo García de 26 años de edad, los hechos ocurrieron en la comunidad Guacaray, perteneciente al Reguardo Indígena Awá de Inda Guacaray – Municipio de Tumaco, 17 tiros con arma de fuego ultimaron la vida de nuestro compañero Awá quien deja desprotegida a su esposa y una bebe de 1 año de edad.
    6. El 15 de noviembre en el marco de una asamblea comunitaria de las comunidades del Resguardo Ulbí Alto Nunalbí, mientras la guardia indígena realizaba ejercicios de autonomía y control interno. Hacen presencia dos hombres armados que manifiestan pertenecer a un grupo armado ilegal que opera en la zona y exigen que se les entregue a los miembros de una familia Awá para asesinarlos de lo contrario, todas las personas del Resguardo serían ejecutados, “uno a uno”. Es tan difícil la situación que afrontan los habitantes de este sector, que en varias ocasiones llegan automóviles con vidrios polarizados y se instalan cerca de las casas de los lideres Awá para intimidarlos con su presencia, asimismo se han presentado atentados contra los líderes del pueblo Awá de este resguardo. Cabe recordar que desde el pasado 21 de septiembre varias familias del Resguardo Ulbí Alto Nunalbí tuvieron que salir desplazadas forzadamente para salvaguardar sus vidas, debido a que dentro del territorio ancestral se viene adelantando una disputa de varios grupos armados ilegales, otras familias que no lograron desplazarse, se encuentran aún situación de confinamiento.
    7. El pasado 16 de noviembre siendo las 9:40 p.m., desconocidos dispararón en 12 ocasiones con arma de fuego la casa de uno de nuestros consejeros de la UNIPA, la cual está ubicada en inmediaciones de la comunidad del Predio el Verde – Resguardo indígena Awá de El Gran sábalo – Municipio de Barbacoas, hecho que si bien no dejó víctimas fatales, nos genera miedo, zozobra a la familia y a los líderes de la zona, porque con este accionar se desmuestra que las amenazas realizadas, empiezan a convertirse en duras realidades que tenemos que afrontar.
    8. El 18 de noviembre en la Vereda El Pailon – Kilometro 102 – Municipio de Barbacoas, siendo las 8:40 a.m. desconocidos quienes se movilizaban en una moto y un automóvil, atentan con armas de fuego la casa de una familia Awá del Resguardo Ulbí Alto Nunalbí, dentro de la vivienda se encontraban 5 personas entre las cuales estaba una Mayora de 80 años de edad, un menor de edad de 15 años quien se encuentra en situación de discapacidad, este acto despreciable desde todo punto de vista, deja a un menor de 14 años herido por impacto de bala en una de sus piernas, quien tuvo que ser trasladado de manera inmediata a un centro hospitalario para que le presten la atención necesaria, 5 meses atrás, en la misma vivienda fue asesinado un miembro de la familia, el cual fue trasladado al respaldo de su casa y baleado indiscriminadamente.
    9. El 23 de noviembre fue asesinado Estiben Matabajoy Pinta de 23 años de edad en el kilómetro 80 – Jurisdicción de Tumaco en la vía que conduce a la ciudad de Pasto, pertenecía al Resguardo indígena Awá de Chimbagal.

    Cansados de solicitar al gobierno nacional atención a estos graves hechos de violencia por los que atravesamos, instamos a las organismos internacionales y nacionales defensores de derechos humanos, a que llamen al Presidente Iván Duque y todo su gabinete, a salvaguardar nuestro pueblo ancestral Awá.

    Como lo manifestamos anteriormente, la sistematicidad con que suceden estos actos  de violencia, demuestran que el etnocidio al que nos enfrentamos no tiene límites, necesitamos de la solidaridad de todos ustedes, nuestro pueblo ancestral atraviesa una crisis humanitaria desmedida por el accionar, el control territorial que se desemboca en los enfrentamientos y violaciones de derechos humanos, que realizan grupos armados legales e ilegales, es de manifestar que esta guerra no es nuestra y que seguimos siendo las víctimas que el Estado no reconoce. Queremos pervivir en paz, pero las balas asesinas acallan día a día nuestro pueblo Awá.