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  • Por:Harold Ruiz Moreno .Exconcejal de Pasto.

    Artículo 3. La soberanía reside exclusivamente en el pueblo, del cual emana el poder público.El pueblo ejerce en forma directa o por medio de sus representantes, en los términos que establece la Constitución.(Constitución política).

    Uno de los mayores orgullos de los ciudadanos es su soberanía, la identidad de una nación se fundamenta en la toma de decisiones sin la intervención de países extraños, la unidad del territorio, sus símbolos, sus tradiciones, sus costumbres, su cultura y sus instituciones son en resumen la patria.

    En la integridad de la soberanía de los colombianos la historia registra sólo el gris episodio de la pérdida de Panamá a principios del siglo 19, cuando los Estados Unidos por la importancia estratégica de este territorio, incentivo lo que llaman la “separación”, para después reconocer una ridícula indemnización; y el mundo observó cómo después se construyó y operó el canal por EE UU, quien después de 100 años fue obligado por la gesta de independencia de Omar Torrijos, a devolver el canal a los panameños.

    Entre los gobiernos de los EE UU y Colombia ha existido lo que pomposamente llama la “cooperación”, que no es otra cosa que la intromisión, desde el punto de vista militar, el comando sur, determina la estrategia militar en la región, para los militares colombianos es un orgullo formarse en los batallones del país del norte y Colombia siempre ha sido el peón de brega para la estrategia de intervención en todos los campos de la hegemonía de los gringos.

    En enero de 1994 se presenta la presencia de tropas de Estados Unidos en la zona del departamento Del Valle del Cauca, arrancó el desembarco de la fuerza extranjera para la construcción de la polémica escuela y el puesto de salud de Juanchaco y Ladrilleros; los nativos sufrieron las restricciones y medidas de seguridad que aumento en los alrededores de la base aérea de la Armada y quedó claro que la invasión tuvo claros objetivos geoestratégicos, por la actitud sumisa del gobierno de la época, esta intervención no tuvo la intervención del congreso como lo ordenaba la constitución.

    La llamada “cooperación” se manifiestan en los acuerdos militares firmados entre Colombia y Estados Unidos; en 2009 fue un acuerdo bilateral de tipo militar entre los gobiernos del expresidente colombiano Álvaro Uribe y el estadounidense Barack Obama con el que ambos países buscaban combatir con mayor eficacia el narcotráfico en Colombia y el terrorismo. A Estados Unidos se le permitió un mayor acceso a 7 bases militares en suelo colombiano: Palanquero, Apiay, Bahía Málaga, Tolemaida, Malambo, Larandia y Cartagena.

    Con múltiples justificaciones, los gobiernos lacayos han permitido la intervención de tropas, “asesores” y militares que en viene para disque “combatir” el narcotráfico, o construir una “escuelita”; son muchos los abusos que cometen los EE UU en Colombia y que quedan en la más incompleta impunidad, como lo ocurrido en la denuncia verificada porque al menos 53 menores de edad fueron violadas años atrás por soldados y contratistas de EE.UU., quienes grabaron los abusos y vendieron los videos como material pornográfico, según denuncia el "Informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas". Este estudio de 809 páginas, publicado en febrero del año 2015 y que fue encargado a 12 expertos, y que recogen y relata los abusos que fueron cometidos en Melgar y Girardot, próximas a la base militar de Tolemaida, la más importante de Colombia, donde se ubica el mayor número de soldados estadunidenses.

    En las últimas horas se anuncia que el Gobierno del Presidente Iván Duque Márquez, como lo hizo su mentor el expresidente Álvaro Uribe, autorizó la llegada de tropas extranjeras de los EE UU con una unidad élite, con el consabido argumento que vienen a “colaborar “ para apoyar la lucha contra el narcotráfico, el anuncio lo hizo la embajada de ese país y afirmó que se trata de la Misión SFAB, una brigada norteamericana que asesora y apoya operaciones "en naciones aliadas, su misión de intromisión en Colombia comenzará a principios de junio y tendrá una duración de varios meses, durante los cuales centrará sus esfuerzos principalmente en las Zonas Futuro delimitadas por el Gobierno Nacional y que se ubican en las regiones más afectadas por los cultivos ilícitos: Pacífico sur (Nariño), Catatumbo (Norte de Santander), Arauca, Bajo Cauca (norte de Antioquia y sur de Córdoba) y el Parque Nacional Chiribiquete y sus alrededores; como siempre la embajada de los Estados Unidos reafirmó que esta tropas tienen no sólo el beneplácito del presidente Duque, sino que también tienen el apoyo irrestricto e incondicional del ministro de Defensa de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, y el comandante General de las Fuerzas Militares, general Luis Fernando Navarro, los que señalaron que para el Gobierno colombiano la lucha contra el narcotráfico es una prioridad compartida con Estados Unidos.

    Como en las casos referidos, en esta ocasión se rasgarán las vestiduras los áulicos del gobierno, quienes defenderán la intromisión de tropas extranjeras, se escuchará la voz de la altivez y dignidad de la bancada parlamentaria alternativa quien defenderá la soberanía nacional; se presentarán protestas sociales de reivindicación de la integridad de la nación y escucharemos la voz y la pluma del periodismo independiente, pero no permitirá el binomio Uribe-Duque que intervenga el congreso de la República y Colombia volverá a ser como lo ha sido siempre el patio trasero de la hegemonía del país del norte.

  • Pronunciamiento del Partido Comunista Colombiano.

    El anuncio de la llegada al país de una brigada de tropas estadounidense, SFAB, con el pretexto de asesorar la acción antinarcóticos, es una afrenta a la soberanía de Colombia.

    El gobierno de Iván Duque y el Comando sur han tomado como costumbre hacer permanente la presencia militar de una potencia extranjera en suelo colombiano y en asuntos internos que la fuerza pública colombiana tiene que resolver.                                               

    No se trata de una ayuda humanitaria ni desinteresada. A la administración Trump poco le importan los centenares de líderes sociales y excombatientes asesinados a manos del paramilitarismo de Estado. Pero si le impone a Colombia un nuevo capítulo de la fracasada guerra a las drogas como una excusa para incrementar su presencia inconstitucional en territorio patrio. Está intromisión está diseñada para violar el Acuerdo Final de Paz y los compromisos con más de cien mil familias campesinas para la sustitución voluntaria y concertada de cultivos. 

    El ministro de defensa Holmes Trujillo en compañía de Craig Faller, comandante en jefe del comando Sur inspeccionaron en abril ejercicios conjuntos de los ejércitos de Estados Unidos y Colombia en la Alta Guajira, no mucho antes del fallido desembarco de contratistas mercenarios en playas venezolanas. En enero y febrero de 2020 hubo simulacros en Tolemaida, el Catatumbo y en marzo ejercicios navales binacionales frente a las costas de Cartagena y el departamento del Atlántico. El gobierno no puede seguir negando el carácter irregular e inusual de este tipo de eventos, cuando las autoridades gringas reafirman que la intervención militar en Venezuela no está descartada.

    La administración estadounidense embarca a un gobierno sumiso en una amenaza de guerra contra Venezuela. Denunciamos en voz alta, que estas intenciones proyectan un acto criminal contra el pueblo hermano. Son una traición a los principios bolivarianos y representan una amenaza para la paz de América Latina, del Caribe y la paz de Colombia.

    El Partido Comunista Colombiano rechaza sin vacilaciones este nuevo paso del desgobierno nacional, que hace gala de prevaricato y abuso de poder, en medio de un estado de excepción sanitario. Le exige acatar la legalidad que alega encarnar al tiempo que incumple la implementación del Acuerdo de Paz. Hace un llamado al Senado de la República y al Consejo de Estado para que asuman su obligación ante el desconocimiento vergonzoso de la Constitución y las leyes de Colombia. 

    El pueblo colombiano reclamará en las calles, en movilizaciones unitarias, soluciones sociales para el hambre, los despidos, el desempleo, la salud y también el respeto por la vida, por la paz y el punto final al desgobierno que traiciona la soberanía patria.

    www.pacocol.org PARTIDO COMUNISTA COLOMBIANO Comité Central. Mayo 29 de 2020.

  • Por:Zabier Hernández Buelvas.

    Durante nueve minutos el negro norteamericanoGeorge Floyd, fue obligado a permanecer en el asfalto con la rodilla del policía blanco Derek Cauvin en su garganta.Fueron nueve veces queFloyd le gritó al Policía blanco ¡"No puedo respirar"!

    Trump llama matones a los manifestantes de Minneapolis y Twitter le acusó de glorificar la violencia, aunque no le canceló la cuenta.El cinismo y la hipocresía de los poderes es un comportamiento mundial, es la línea política e ideológica de los extremos derecha mundial que encabeza Trump y Bolsonaro y que siguen con la rodilla en tierra, los lamebotas uribistas que desgobiernan a Colombia, la misma derecha que tiene sumida en la pobreza y el abandono al pacífico colombiano, la misma derecha clínica que quiere aislar, excluir y desparecer a Tumaco en Nariño.

    Esto no es nuevo "El racismo no está empeorando, solo es que ahora se está grabando", dijo el actor negro norteamericano Will Smith.Darnella Frazier ciudadana norteamericana que grabó la violación de sus derechos y asesinato de George Floyd, evidencia y recuerda el mundo que el país de las libertades y el sueño americano está sostenido en la mezcla de poder más oscuro y tenebroso que puede darse cuenta en una sociedad : fanatismo, racismo, fascismo, Ku klux klán, supremacía blanca, todos mezclados le dan nombre a este coctel: capitalismo salvaje. 

    Timothy McVeigh, hombre blanco, en abril de 1995, colocó hizo detonar una bomba que destruyó un edificio en el centro de Oklahoma City, acabó con la vida de 168 personas y dejó unos 700 heridos, afectado el ataque más sangriento de la Historia norteamericana antes del 11-S.acción realizada por McVeigh en nombre de la raza blanca.

    El fanatismo y el racismo en Estados Unidos, sustentan el modelo de explotación económica.La supremacía blanca que controla el poder económico norteamericano, no ha aceptado nunca la derrota (1865) de los Estados Confederados en la guerra de Secesión y la instauración de Gobiernos republicanos, que a su vez generaron cambios económicos, entre ellos, la libertad de los esclavos y el inicio de la garantía de derechos políticos a los negros del sur de Estados Unidos.Para los poderosos blancos norteamericanos la guerra de Secesión no ha terminado y quieren que los negros norteamericanos vuelvan a trabajar gratis y como animales para ellos.Es lo que requiere y denunció Du Bois, la "línea de color" que determina las prácticas de poder desde la supremacía blanca, en términos discursivos y materiales.

    Pero el pueblo negro se levanta, se moviliza y protesta en mas de 50 ciudades norteamericanas.A la violencia del Estado respondió con la violencia de la razón y contra el racismo y la injusticia.Crece el movimiento anticapitalista mundial, Una nueva generación de Panteras Negras dan paso a la primavera negra que se encierra con la madera en llamas de la Estación de Policía de Minneapolis (Minnesota), llamas que iluminan las enseñanzas de Harriet Tubman, quien combatió la esclavitud en el siglo XIX y la fundadora del feminismo negro norteamericano, de Martin Luther King, los logros civiles y políticos de El-Hajj Malik El-Shabazz llamado Malcolm X y las profundas reflexiones de William Edward Burghardt Du Bois sobre la condición negra norteamericana.

  • Por:Diego Angulo Marinez .-

    Val Demings o Kamala Harris: ¿Cuál de las dos tendrá la posta de Floyd?

    Bernie Sanders se retiró de la contienda electoral demócrata, dejando como el candidato del partido demócrata a Joe Biden, solo falta una convención que será un mero acto protocolario para ratificar quien se enfrentará a un Trump que viene ganando elecciones primarias en el partido republicano donde realmente No enfrenta a ningún candidato con posibilidades reales.

    El mundo entero se ha indignado por un acto repetitivo en Estados Unidos, el asesinato por parte de una policía con un extenso prontuario de ataques a latinos y negros, la pierna sobre la nuca de George Floyd se ha convertido en el símbolo más destacado de la lucha contra la discriminación en los últimos 40 años, esto es lo que sumarle a lo meses antes, Breonna Taylor y Ahmaud Arbery fueron dos jóvenes asesinados en actos iguales de deplorables al Floyd, sumado a jóvenes como Eric Garner.

    Las fuerzas de seguridad de los Estados Unidos se han detectado por reproducir un modelo histórico ofensivo, hostil y degradante de los derechos humanos de las personas afroamericanas que han tenido una visibilidad, denunciar y rechazar por parte de millones de ciudadanos en todos los puntos del mundo .

    Hemos visto como en más de 140 ciudades, personas de todas las razas, orígenes y condiciones decidieron romper las reglas del "bloqueo" y su voz ante atropellos que el movimiento #blacklivesmatter (las vidas negras importan) había estado denunciando y que hoy adquieren un impacto y validez de proporciones determinantes para pedir que se reforman leyes que hacen que la policía estadounidense tenga una patente de corso para atentar contra los ciudadanos en especial hacia la población afrodescendiente.

    Como en cualquier escenario, los partidos políticos han salido a capitalizar los sucesos que ocurrieron, los demócratas mostrando su total sintonía y solidaridad con los afroamericanos y el propio presidente Trump, realizo un trino advirtiendo que él es el presidente que más ha hecho por los negros en Estados Unidos, solo comparable con Abraham Lincoln el emancipador, cómico e inaudito, pero es una afirmación presidencial.

    Biden antes de todos estos hechos, realizo una lista corta de mujeres que tiene preseleccionadas como posibles acompañantes en su fórmula vicepresidencial en cualesquiera que sean sus antiguos oponentes en la nominación demócrata: Amy Klobuchar y Elizabeth Warren, la elección de la fórmula no dista mucho de lo que ocurre en Colombia, elegir una persona que puede representar el complemento del candidato, que refuerce una causa, identidad, grupo poblacional o que se convierte en el contraste interno necesario para rebajar las críticas a las debilidades del candidato.

    Ante los acontecimientos ocurridos;George Floyd emerge como un actor determinante, un texano que era portero en Minneapolis con mucho contacto con latinos, no se imaginó que su muerte, pusiera como los dos candidatos principales a la vicepresidencia a dos personas negras.

    Ellas, Kamala Harris la más grabada por la comunidad afroamericana, la favorita en todas las encuestas de los negros para ser la fórmula vicepresidencial de Biden, no solo con orígenes negros, sino también asiáticos, proveniente del Estado más poderoso de la unión americana: California, abogada y con una proyección social y nacional que la catapulta a ser una de las principales figuras de la política estadounidense.

    Pero también emerge, Val Demings la hija de una empleada de servicio y un trabajador de servicios varios que comenzó como patrullera de la policía en Orlando, para ser el comandante de la ciudad y ahora Representante a la cámara, está casada con el alcalde de Orange Condado

    Es ahí donde viene la difícil elección, en Estados Unidos no gana la presidencia quien tenga más votos populares, grabemos que Hillary saco tres millones de votos más que Trump, gana quien sea la persona que tenga más de 270 votos electorales, al respecto debemos decir que California aporta 55 votos y es un estado demócrata, podría decir que Biden no tendrá problemas para hacerse con la victoria, no obstante, Florida es un estado "swing" eso quiere decir que no tiene una vocación definida en un año puede votar azul demócrata o en otro rojo republicano.

    Demings es de la Florida, allá hay 29 votos electorales que en una elección reñida pueden marcar la diferencia, grabamos que Al Gore perdió con George W Bush por los votos de la Florida, la condición de Demings como un antiguo miembro de la policía le daría un mensaje a un sector que tiene dificultades para ser republicano.

    En síntesis Demings es negra, de la Florida, viene de la policía y hace parte del Congreso, mientras Harris también es negra, con orígenes asiáticos de California, es Senadora y tiene mayor reconocimiento nacional, es una elección difícil entre las dos, porque se tienen dos tendencias, elegir entre la posible solidaridad del cuerpo de policía con una de sus excomandantes acompañada de provenir de un Estado incierto electoralmente hablando, en contraste con una figura nacional bastante reconocida, con un carisma comprobado y gran bagaje en temas de Estado, es una decisión que solo puede hacerse desde el pramagtismo de poder ganarle la elección a un personaje que pese a su rechazo internacional, conserva gran parte del apoyo popular en Estados Unidos.

    Las mediciones de los próximos días, el comportamiento electoral y las encuestas nacionales que por el momento le dan siete puntos de ventaja a Biden sobre Trump, darán mucho de que hablar en los próximos días y así sabremos quien va a ser la persona que acompaña a Biden que de ganar cuando culmine su período de 82 años y ya ha dicho que no tiene intención de ser reelegido.

    Nosotros esperamos que en esta lógica se elija quien pueda hacer transformaciones en un sistema que a pesar de la elección de Obama fomenta el racismo de Estado, de lo cual hablamos próximamente.

  • CONTEXTO

    De acuerdo con cifras de UNODC al 31 de diciembre de 2019 se detectaron 154,000 ha de coca en Colombia, lo que significa una reducción de 15,000 ha, es decir, el 9% respecto a las 169,000 ha detectado en 2018. El gobierno del presidente Duque fijó para 2020 una meta de erradicación de cultivos de hoja de coca de 130,000 hectáreas, esto es un 62,5 por ciento más que el 2019, cuando un meta fue de 80,000 Has.

    La meta global de erradicaciones se la distribuyen el Ejército Nacional y la Policía cada uno con el 50% (65.000 Has.). Para ese propósito se están usando diferentes herramientas: la erradicación manual forzada, la aspersión terrestre de glifosato y subsidiariamente se esperaba un aporte de los programas de sustitución. Además, el Gobierno esperaba contar con el regreso de la aspersión aérea desde comienzos de año.

    Para el cumplimiento de la meta en 2020, el Gobierno dispone de una partida para contratar a más de dos mil hombres que hacen parte de los llamados Grupos Móviles de Erradicación Forzada, que en el 2019 superaron los 100 grupos actuando sobre zonas productoras.

    La erradicación manual forzada está teniendo costos muy altos en materia de derechos humanos por la resistencia que presentan las comunidades al considerar esa intervención de la fuerza como injusta y violatoria de acuerdos firmados con el Estado colombiano a través del alto gobierno del presidente Santos. Así mismo, por parte de la fuerza pública se han presentado heridos (61 en 2019) la mayor parte por amputaciones. Por su parte, en los escenarios de producción, los grupos armados y las bandas neo paramilitares buscan controlar los mercados de Pasta Básica de Cocaína (PBC) o de hoja de coca, en general – sumado al accionar de las fuerzas de seguridad estatal - el ejercicio del control territorial por los armados golpea la autonomía, la economía propia y la organización de las comunidades.

    Finalmente, a pesar de las metas propuestas por el alto gobierno, el informe 2019 de UNODC señala que el potencial de producción de clorhidrato de cocaína pura se estimó en 1.137 tm, es decir presentó un aumento de 1,5% en relación con el 2018. Por su parte, la producción estimada de hoja de coca fue de 993.107 tm, un aumento del 1,6% respecto al año 2018. En relación con la productividad del cultivo, a nivel nacional se estima que una hectárea produjo alrededor de 5,8 tm de hoja fresca en 2019. La región del Pacífico es la que presenta una mayor productividad.

    PRINCIPALES CONSIDERACIONES ALREDEDOR DE LA ACTUAL POLÍTICA DE REDUCCIÓN DE LA OFERTA CENTRADA EN LOS CULTIVOS DE USO ILÍCITO

    1. Bajo el actual gobierno se está produciendo una descoordinación total entre las políticas alternativas a los cultivos de uso ilícito, llámese sustitución o desarrollo alternativo y la estrategia de reducción de áreas basada en acciones de fuerza.

    Esa falta de coordinación se observa desde la administración del presidente Santos. En el terreno y en relación con las acciones de erradicación forzosa ha sido el Ministerio de Defensa el que ha controlado la política en una abierta alineación con las exigencias de EU.[1]

    1. En materia de erradicación forzosa la cual ha pasado a convertirse en “erradicación violenta”, ha predominado una política de Estado mientras en los programas de sustitución o de alternativas a la economía de los cultivos de uso ilícito, sigue la tradición de una política de gobierno.[2] Claramente, la política de Estado de Colombia la traza Washington y se fundamenta en la fracasada demanda de reducción de áreas como el aspecto sustancial en detrimento de las políticas de desarrollo rural o por lo menos de fortalecimiento de las economías campesinas.
    2. Esas demandas de Estados Unidos se sustentan en falsas premisas que adjudican a Colombia una responsabilidad por el grave problema de salud asociado al incremento de muertes por sobredosis y que obedece al descontrol en el consumo de opiáceos sintéticos y del Fentanilo más que a la demanda de cocaína. No obstante, el gobierno colombiano acepta sin rigor una pretendida corresponsabilidad que reiteramos es espuria.[3]
    3. Lo anterior se inscribe en la compleja relación entre seguridad y desarrollo o seguridad y fortalecimiento de los procesos de autonomía de los territorios indígenas y colectivos hacia el gobierno propio. Esa relación es central en el escenario de los pos acuerdos y el país está en mora de asumirla. El diseño de estrategias de intervención sin tener en cuenta esa relación o simplemente reducida a la militarización de los territorios como la llave maestra de la seguridad, pasa por encima de la participación de las comunidades en la construcción de la esfera civil que necesita con urgencia Colombia. Implica respetar sus procesos autónomos de seguridad y protección. En el agravamiento de la inseguridad hay una responsabilidad histórica y continua de los gobiernos que han tenido o asumido el poder desde la firma de los acuerdos de paz.

    [1] No obstante, en el terreno se tienen unos “puestos de mando unificado” (PMU) que dirigen los militares y en los que participan personal del PNIS. El problema está en las veredas, ya que PNIS es predio a predio mientras que erradicación es territorial. Esto se haría más grave cuando se implemente la fumigación aérea.

    [2] La administración Duque ha buscado crear una política de gobierno a través de activación y regulación de la estrategia de Zonas Especiales de Intervención Integral ZEII o Zonas Futuro, propuesta para ser financiada, entre otros, con recursos de cooperación para la paz.

    [3] Ricardo Vargas M. “El problema de drogas que Estados Unidos no quiere ver”, Razón Pública, Octubre 21 de2019 https://razonpublica.com/el-problema-de-drogas-que-estados-unidos-no-quiere-ver/ y Ricardo Vargas y continua de los gobiernos que han tenido o asumido el poder desde la firma de los acuerdos de paz Estados Unidos y su propio problema de drogas”, Razón Pública, Agosto 14 de 2017, https://razonpublica.com/estados-unidos-y-su-propio-problema-de-drogas/

     

    1. El Gobierno maneja una narrativa sobre el papel de los productores de modo que les margina socialmente y les criminaliza como actores del conflicto.

    La actual narrativa reproduce exactamente las mismas justificaciones del período Santos cuando llevó a cabo procesos de erradicación forzosa. Se argumenta que los cultivadores llevan a cabo asonadas contra la fuerza pública y son instrumentalizados por los grupos armados (GAO residual en el lenguaje gubernamental), por lo cual las acciones de fuerza son actos de “legítima defensa de las FFAA”. Parecieran repetirse las circunstancias de cuando se dio la masacre de El Tandil en el departamento de Nariño. La masacre de El Tandil ocurrió el 5 de octubre de 2017 donde murieron siete personas entre productores y jornaleros.

    Las víctimas sostuvieron siempre “que fueron los policías antinarcóticos los que abrieron fuego contra los campesinos que, como máximo, estaban armados de palos y caucheras. La Policía, por su parte, asegura que sus hombres respondieron al fuego de las disidencias de las FARC que los atacaron en medio de la protesta, y que así fue como se produjo la tragedia”.[1]  Según el reporte de la revista Semana, “De momento, la versión con más piso, a partir de las investigaciones de la Fiscalía, es la de las víctimas”.[2]

    Como la versión oficial de la masacre fue que se produjo en medio de enfrentamientos con un grupo armado ilegal, un fiscal especializado en investigar organizaciones criminales asumió el caso. Situación que no fue aceptada por parte de los representantes de las víctimas que, al considerarla una masacre perpetrada por actores del Estado, pretendían que la investigación fuera asumida por un fiscal de derechos humanos. Y así lo solicitaron a la justicia ordinaria. Sin embargo, el 27 de septiembre de 2019 se anunció que el caso pasaría a la justicia penal militar.

    Recordemos que bajo el período Santos entre 2017 y agosto de 2018, ocho personas perdieron la vida en medio de acciones de erradicación forzosa recién firmados los acuerdos de paz. Con Duque van 4 campesinos muertos en esos operativos.[3]

     En general, en las zonas donde coincide la presencia de cultivos de uso ilícito se ha producido una serie de violaciones en derechos humanos y de los mínimos de protección a la población civil previstos en el Derecho Internacional Humanitario. Contextos que las comunidades temen que se vean agravados por la presencia de tropas de la Brigada de Asistencia a Fuerzas de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés) justificadas como parte de la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico. Su presencia se anuncia justamente en teatros de operaciones militares de las llamadas Zonas Futuro y que coinciden con territorios que presentan índices altos de homicidios por razón de operativos de erradicación forzosa tanto de las Fuerzas armadas como de Policía (Véase Cuadro). Su apoyo se centra en los Estados Mayores de las Fuerzas de Tarea Conjunta Hércules (Tumaco, Pacífico Sur), Vulcano (Región del Catatumbo), Omega (Meta, Caquetá y Guaviare) y de la Brigada contra el Narcotráfico (Cobertura Nacional).

    En relación con los casos de muerte de pobladores del campo que de alguna manera se relacionaban con el programa PNIS previsto en los acuerdos de paz o que se hallaban presentes en el momento del desarrollo de la erradicación forzosa, la situación ha sido la siguiente a junio 5 de 2020:

    Para leer el informe completo por favor haga click aquí: http://visomutop.org/blog/viso-mutop-opina-2/post/erradicaciones-forzosas-de-cultivos-de-uso-ilicito-y-derechos-humanos-en-colombia-7#scrollTop=0

    [1] Revista Semana, “Masacre de El Tandil: dos años después, las investigaciones toman un curso inesperado”, Abril 10 de 2019. https://www.semana.com/nacion/articulo/investigaciones-por-la-masacre-de-el-tandilen-tumaco/634694  

    [2] Ibidem.

    [3] Cifras cotejadas con base en el registro que lleva Marcha Patriótica en el informe “Vulneraciones a los Derechos Humanos en operativos de erradicación forzada de cultivos de uso ilícito adelantados por fuerzas combinadas del Ejército Nacional y la Policía Nacional de Colombia” en junio 2020. Hubo otro caso cuyas circunstancias no son claras para sumarla a este escenario de erradicaciones se trata de José Adalberto Torjano Coordinador de la Guardia Campesina en Corinto, con el cual sumaría 9 casos en el período Santos

  • Por:Eleuterio Romero Peña .

    Los revolucionarios que pertenecen al pueblo nunca mueren, aun después de muertos libran y gana batalla.Lo probaron Chávez y Castro en las elecciones presidenciales de EEUU, dos históricos luchadores latinoamericanos con el que Trump pensaba intimidar al pueblo norteamericano.

    El “Castrochavismo” no es una teoría filosófica ni una corriente del pensamiento político contemporáneo.Es un discurso infundado de los mandatarios y dirigentes políticos de derecha, que carecen de aquellas propuestas políticas que gestionen y solucionen los problemas sociales de base que generan la falta de inversión social de sus gobiernos.El discurso del "Castrochavismo" está del otro lado de la historia, pues se opone a los anhelos de los pueblos de la región a luchar por su soberanía, su libertad y su independencia.

    Así lo vimos en la recién campaña electoral presidencial de EEUU cuando Trump utiliza como su única arma el cacareado y desgastado discurso del “Castro chavismo”, epíteto despectivo acuñado por el expresidiario Álvaro Uribe con el que ha intimidado electoralmente al pueblo colombiano para desprestigiar la campaña presidencial de Gustavo Petro y para sabotear el proceso de paz.

    Uno de los principios ideológicos de la ultraderecha es la difamación y la calumnia a sus adversarios como estrategia para aniquilarlo políticamente.Es desconocer los resultados electorales cuando le son adversos, muy a pesar que se utilizan las mismas reglas de juegos para ambos.Para ellos la megalomanía del poder está por encima de cualquier cosa.

    Hoy, no sabemos si en EEUU, Trump resucitó las gestas gloriosas y libertarias de Chávez y Castro o que el pueblo estadounidense no se dejó intimidar por sus vanilocuencias.El pueblo norteamericano desafió la arrogancia de Trump y se volcó a las calles a vengar sus muertos productos de la xenofobia y el racismo.El pueblo norteamericano demostró que el discurso intimidador “Castrochavista” se puede derrotar con la movilización y la unidad popular.El discurso disociador y calumniador del “Castrochavismo” en EEUU, no lo derrotaron los premios nobel de la Harvard, ni los campeones mundiales Los Dodgers de los Ángeles, sino el pueblo en las calles, enfrentando la amenaza imperial de Trump que s mucho más grave que el coronavirus, pandemia de la que se burló.Y es ahí la gran diferencia con nuestro pueblo colombiano.

    Ya el uribismo se queda sin el argumento difamatorio e intimidatorio del “Castrochavismo”, porque es derrotable en las urnas.Ahora veamos que se inventa, porque en la imaginación perversa del pillo cualquier cosa ocurre.