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  • Corren tiempos de crisis en el mundo.Los efectos de la pandemia originada por el Covid-19 trastornan sectores clave de la época que cursamos: la salud, la economía, el transporte, la política... Los medios de comunicación y las redes sociales se han abocado, como pocas veces en un período de tiempo determinado, al monotemático asunto del nuevo coronavirus.

    Lo que conocemos sobre los efectos de la pandemia es desolador.Aunque debemos ser precisos de la información que corrige a los corros diarios, probablemente, los datos que no corresponden a la realidad.Incluso los números oficiales sobre personas infectadas, recuperadas y fallecidas, que apenas son los casos realmente verificados y confirmados.De ahí que el sentido común nos indica, al no contar con las pruebas necesarias, no es posible saber los números reales, de los cuales solo existen proyecciones escalofriantes.

    Por supuesto que en este río revuelto también se habla de operaciones encubiertas y teorías de conspiración.La bbc.com publicó un informe de Alejandro Millán Valencia comparando los casos de muertes a causa de coronavirus en Europa, en el cual se revela el escepticismo por parte de los parlamentarios italianos ante el bajo número de decesos reportados en Alemania comparado con su alto nivel de infectados.Tendiendo así un manto de duda sobre los datos informados oficialmente por el gobierno teutón.Asimismo, ha surgido una gran cantidad de mensajes en audio y video de latinoamericanos en España e Italia, afirmando, con relatos cargados de intenso drama, que puede tratar de un caso de complot internacional, como si se trata de una película de Hollywood sobre armas biológicas y terrorismo entre China y los Estados Unidos.Nada se confirma.Nada se descarta.

    Tanto la información oficial como la no oficial, ha impactado hondo en la sociedad colombiana.Ésta, políticamente polarizada como pocas, aun no encuentra un liderazgo que sobresalga a nivel nacional.Peor aún, la crisis ha evidenciado la descoordinación e incapacidad del Gobierno nacional para comandar las estrategias que el país debe emprender ante la propagación acelerada del coronavirus y sus consecuencias catastróficas.Si bien al fin el viernes 20 de marzo, el Gobierno Nacional ha llamado a la población a la cuarentena obligatoria a partir del miércoles 24, muchos sectores de opinión y gobernantes locales, lo que puede ser una decisión tardía, mostrándose críticos y hasta rebeldes con el ejecutivo nacional, pues días atrás, el presidente puso en duda todas las medidas de toque de queda tomadas en las regiones.

    Ante la indolencia y la falta de liderazgo del Gobierno nacional, han salido a relucir los liderazgos locales.Éstos han entendido que en ellos recaerá la responsabilidad cuasi absoluta de asumir las acciones e insistir en las medidas que han asumido para enfrentar la crisis.Máxime si tienen en cuenta el potencial de infectados que, según los datos del mismo Gobierno, pueden ascender a casi 4 millones.Esto es, aproximadamente, un 8% del total de la población.

    Al extrapolamos dicho porcentaje a Nariño (según población Censo DANE 2018), específicamente la siguiente cantidad de infectados por municipio:

    MUNICIPIO

    INFECTADOS

    Pasto

    31,407

    San Andrés de Tumaco

    20.564

    Ipiales

    9.267

    Barbacoas y Túquerres

    4.522

    Túquerres

    3.566

    Cumbal

    2.963

    La unión

    2.540

    Samaniego

    2.219

    Magüi

    2.043

    Olaya Herrera

    2.017

    Buesaco

    1.913

    El Charco

    1.804

    Ricaurte

    1.605

    Sandoná

    1.582

    Guachucal

    1.547

    La cruz

    1.491

    San Lorenzo

    1.472

    Taminango

    1.430

    Pupiales

    1.378

    Córdoba

    1.238

    Chachagüí

    1.224

    San Pablo

    1.183

    El Tablón de Gómez

    1.141

    Francisco Pizarro

    1.133

    El Tambo

    1.105

    Consaca

    1.099

    Tangua

    1.066

    Santa Bárbara

    1.059

    Roberto Payán

    1.016

    Mosquera

    1.007

    El Rosario

    965

    Guaitarilla

    906

    Santacruz

    886

    Yacuanquer

    876

    Potosí

    805

    Linares

    801

    La Florida

    793

    Policarpa

    782

    Leiva

    766

    Albán

    746

    Los Andes

    741

    Cuaspud

    736

    San Bernardo

    734

    Mallama

    716

    Ancuyá

    688

    Arboleda

    674

    Puerres

    669

    Colón

    665

    Iles

    611

    La Tola

    597

    Imués

    596

    El Peñol

    595

    Aldana

    589

    Contadero

    579

    Sapuyes

    579

    Funes

    571

    Gualmatán

    563

    Ospina

    559

    San Pedro de Cartago

    546

    La Llanada

    518

    Belén

    504

    Cumbitara

    461

    Providencia

    444

    Nariño

    348


    Ni siquiera Pasto estaría preparado para tal desafío.

    Ante este desolador panorama, y teniendo en cuenta que en ese caso el equipamiento en salud en el país no contempla ni remotamente una calamidad de tales proporciones y que tampoco es suficiente el personal capacitado disponible para garantizar la atención de un número tan escandaloso de personas infectadas, la opción más lógica, quizá la única, de atenuar las gravísimas consecuencias del contagio, es sobre extremar las medidas preventivas para evitarlo.

    A estas alturas es inane pensar que el Gobierno Nacional vendrá al rescate. Por eso es urgente que los alcaldes, especialmente los de categorías quinta y sexta, y los Gobernadores insistan en extremar e intensificar las medidas preventivas ante el contagio, específicamente las que tienen que ver la reducción y casi paralización de la movilidad social. No hacerlo sería prácticamente un suicidio.

    Algunas medidas que pueden contemplarse en los pequeños municipios serían hacer censar a estudiantes universitarios o personas que retornaron a pasar el tiempo de aislamiento para hacer controles; registrar a personas con conocimiento en el área de salud para que, eventualmente, sean contratados y sirvan en labores de prevención y futura atención; contratar a la pequeña y mediana empresa local la hechura de tapabocas y otros elementos de barrera reutilizables para el personal médico y asistencial. Y, lo más importante, deben sentar en sus comités de crisis a las EPS que administran sus recursos para que se unan a las acciones y aporten a la causa.

    Y mientras las capitales y Distritos tienen mayor margen de maniobra para decidir acciones de gran impacto por la disponibilidad de recursos propios o por contar con EPS propias, en los pequeños municipios las cosas son a otro precio. La mayoría de los recursos provienen de transferencias de la nación y son con destinación específica. Otros recursos, como los de la salud precisamente, ni siquiera ingresan a las cuentas del municipio pues son las EPS las que los administran.

    Así las cosas, los Alcaldes municipios pueden proponer, dentro del marco normativo que da la excepcionalidad de la declaratoria de emergencia sanitaria, y con consulta previa al Ministerio de Hacienda, poder usar los recursos que quedan paralizados por actividades que ya no se realizan (campeonatos deportivos, recreativos, eventos y celebraciones culturales, capacitaciones, etc.), e invertirlos en la adquisición de medicamentos, insumos, equipos, dotación y demás elementos para la prevención y atención de la pandemia.

    Finalmente, recalco la urgencia de contemplar todas las posibilidades, por más descabelladas que sean, lo más importante es detener el contagio de este virus que ya tiene la cara de ser la causa de una profunda reflexión global que redefina el papel del ser humano en este pequeño instante de la historia.

  • Por: Jairo Otero

    Es que es imperativo pensar, no sólo en cómo salimos de esta dura situación, sino en lo que va a pasar después de esta crisis.

    Nuestros gobiernos, en todos sus niveles (local, regional y nacional), adoptan medidas para mitigar la pandemia, para evitar el desabastecimiento y para estructurar estrategias de atención inmediata para quienes contraen esta terrible enfermedad. Pero no nos estamos preparando para enfrentar lo que va a pasar después; en especial en la parte económica, que es en últimas el tema que transversaliza todas las medidas.

    Hoy, por ejemplo, nosotros como ciudadanos, aparte de auto cuidarnos, pensamos en nuestra alimentación, en nuestras obligaciones financieras, en nuestros puestos de trabajo, en el sustento del día a día, en los proyectos invertidos, y en todo lo que podemos hacer, dentro de lo cual está inmerso el tema económico, y frente a lo cual nuestros gobiernos, apenas están tocando el tema con paños de agua tibia.

    Es hora de hacer un llamado no solo a los gobernantes, sino a toda nuestra clase dirigente, principalmente a legisladores (concejales, diputados y parlamentarios), y otros actores que por su posición, influyen en decisiones determinantes, para que inmediatamente se adopten medidas de alto impacto económico, como lo son: el congelamiento de pago de créditos y de obligaciones financieras en diferentes entidades, el pago de servicios públicos básicos, el pago de arrendamientos y otros que conciernen a la gran mayoría de los colombianos, por un período mínimo de sesenta días. Solo de esa forma estaremos tranquilos en nuestras casas haciéndole frente a este terrible adversario: el COVID 19.

    Sabemos que es una medida que a muchos no les interesa, pero está por encima la defensa de la vida, como lo dice el presidente del salvador, Nayib Bukele; “yo sé que es difícil, algunos van a perder un poco de lo que les sobra, otros van a perder lo que les falta, pero piensen en lo que vale la vida, cuanto darían de dinero para traer un ser querido que hayan perdido, traerlo de regreso”; estas disposiciones no les gustan a los poderosos y a los más ricos de este país, pero sacrificar parte de sus ganancias (porque nunca pierden), es hacer lo justo, porque son ellos quienes tienen el poder y manejan a su antojo la banca, el comercio y los servicios.

    El llamado es para hacer una cruzada nacional y emprender desde ya estas medidas; solicitar a los alcaldes y gobernadores, quienes han demostrado estar más del lado del pueblo: aplazar proyectos de infraestructura, obras planificadas e inversiones en curso y sacrificar parte de sus ingresos; para decirle al gobierno que la solidaridad es el único camino para encontrar el alivio para un pueblo que está lleno de temor por el contagio y enfermo por su alto grado de preocupación frente a sus compromisos financieros y la búsqueda de su sostenibilidad en estos días de confinamiento.

  • Asamblea Internacional de los PueblosInstituto Tricontinental de Investigación Social

    El SARS-CoV-2 o COVID19, ahora declarado pandemia mundial por la Organización Mundial de la Salud, ha causado estragos en muchas partes del mundo, mientras que otras anticipan su llegada.Estamos en una verdadera guerra que exige la movilización de todos los esfuerzos, y sobre todo, poner en primer lugar la vida y no las ganancias.Solo ganaremos esta guerra –como ya lo han hecho China, Corea del Sur y Japón– si tenemos unidad popular y disciplina, si los gobiernos se ganan nuestro respeto con sus acciones y si actuamos solidariamente en todo el mundo.

    La deuda global es de $ 250 billones, parte de ella es una enorme deuda corporativa.Por otro lado, hay billones de dólares usados ​​especulativamente en mercados de valores y paraísos fiscales.A medida que la actividad económica se contraiga, las empresas tendrán fila para ser rescatadas.Este no es el mejor uso de los preciosos recursos con los que cuenta la humanidad en este momento.En medio de esta situación, los mercados financieros permanecen abiertos es un fracaso de la imaginación.La caída de los mercados bursátiles, desde Hang Seng hasta Wall Street, es simplemente una forma para intensificar la ansiedad de la sociedad global, ya que la salud del mercado bursátil se ve, erróneamente, como un indicador de la salud económica en general.

    Están en marcha cuarentenas y suspensiones de actividades a largo plazo en buena parte del mundo, específicamente en Europa y América del Norte, pero también cada vez en mayor medida en África, Asia y América Latina.La actividad económica ya ha detectado.No es posible hacer modificaciones de las pérdidas netas, e incluso las principales instituciones internacionales están ajustando sus errores sobre todos los días.Un estudio de la UNCTAD del 4 de marzo, por ejemplo, anticipar la desaceleración de la industria en China interrumpiría por sí misma la cadena de suministro global y disminuir las exportaciones en $ 50 mil millones.Esta es solo una parte de las pérdidas de un total que, por el momento, es incalculable.

    El FMI se ha comprometido a usar 1 billón de dólares para ayudar a los países a evitar el desastre económico.Unos veinte países ya han acudido a él para solicitar asistencia.Irán, que se había alejado del FMI durante las últimas tres décadas, ahora ha solicitado su ayuda.Sería un cambio auspicioso en la política del organismo, sin precedentes en la historia, sino fuera de la vergonzosa negación de ayudar al pueblo de Venezuela con el pretexto de no reconocer al gobierno.El FMI no debe exigir ajustes o condiciones para entregar estos préstamos puente.El rechazo de un préstamo a Venezuela es señal de un gran fracaso político del FMI.

    La solidaridad internacional de China y Cuba es ejemplar.Los médicos y cubanos chinos han estado en Irán, Italia y Venezuela, y han ofrecido sus servicios y experiencia en todo el mundo.Han desarrollado medicinas y tratamientos médicos que reducen la tasa de mortalidad de las personas afectadas por COVID19, y quieren distribuirlos a los pueblos del mundo sin ninguna patente o beneficio.El ejemplo de los chinos y los cubanos en este período debe tomarse en serio;gracias a este ejemplo, en medio de esta pandemia de coronavirus es más fácil imaginar el socialismo que vivir bajo el cruel régimen del capitalismo.

    Los países europeos, actual foco de la pandemia, ven colapsar sus debilitados sistemas de salud tras décadas de desfinanciamiento y austeridad neoliberal.Los gobiernos europeos, así como el Banco Central Europeo y la UE, concentran el grueso de sus recursos en intentar salvar al sector financiero y empresarial de una debacle económica segura.La adopción de tímidas acciones para intentar fortalecer las capacidades de los Estados ante la crisis –nacionalizaciones focalizadas, control público temporal de proveedores de servicios de salud– o de medidas paliativas –exenciones limitadas del pago de alquileres e hipotecas de vivienda–, no suponen una apuesta decidida por las garantías básicas del trabajo ni de la salud de la clase trabajadora que está más expuesta a los efectos devastadores de la pandemia: trabajadores de la salud,

    Esto es una demostración del fracaso de las recetas neoliberales que se han aplicado en muchos países y han dominado el mundo durante los últimos 50 años.El FMI debe tener esto en cuenta, ya que ha participado activamente en la depredación de los recursos en África, Asia y América Latina y en la creación de desiertos institucionales en un país tras otro.El fortalecimiento de Estados Unidos y la redistribución de la riqueza a favor de las grandes mayorías es una orientación que se debe construir globalmente.

    Los científicos dicen que la batalla decisiva contra el virus podría durar los próximos 30 o 40 días.Por eso es esencial que cada país y cada gobierno tomen medidas para evitar la muerte de millas de personas.

    Los movimientos populares, sindicatos y partidos que conforman la Asamblea Internacional de los Pueblos proponen formulario y debate sobre un programa de cambio estructural que nos permite ganar esta lucha y reconfigurar el mundo:

    1. Suspensión inmediata de todo tipo de trabajo con la excepción del personal médico y logístico esencial y aquel requerido para producir y distribuir alimentos y artículos de primera necesidad, sin ninguna pérdida de costos.El Estado debe asumir el costo de los salarios durante el período de cuarentena.
    2. Los servicios de salud, el suministro de alimentación y la seguridad pública deben seguir funcionando de forma organizada.
    3. Todas las escuelas deben suspender clases.
    4. Socialización inmediata de hospitales y centros médicos para que no tengan que preocuparse por sus ganancias a medida que se desarrolla la crisis. Estos centros médicos deben estar bajo control de la coordinación centralizada de la campaña sanitaria del gobierno.
    5. Nacionalización inmediata de las compañías farmacéuticas, y cooperación internacional inmediata entre ellas para encontrar una vacuna y dispositivos para pruebas más sencillos. Supresión de la propiedad intelectual en el campo de la medicina.
    6. Hacer el examen de coronavirus inmediatamente a todas las personas. Movilización inmediata de kits de prueba, recursos y apoyo para el personal médico que está al frente de esta pandemia.
    7. Aceleración inmediata de la producción de materiales necesarios para hacer frente a la crisis (kits de prueba, máscaras, respiradores).
    8. Cierre inmediato de los mercados financieros mundiales.
    9. Recaudación inmediata de recursos para evitar la quiebra de los gobiernos.
    10. Suspensión inmediata de todas las deudas.
    11. Fin inmediato de todos los pagos de alquileres e hipotecas, así como el fin de los desalojos. La vivienda digna debe ser un derecho para toda la ciudadanía garantizado por los estados nacionales.
    12. Acceso de toda la población a servicios básicos como agua, electricidad y comunicaciones ya que son derechos básicos. Absorción inmediata de todos los pagos de servicios públicos por parte del Estado: agua, electricidad e internet asumidos como derechos humanos.
    13. Fin inmediato de los criminales regímenes de sanciones unilaterales que afectan a países como Cuba, Irán y Venezuela y les impiden importar los suministros médicos necesarios.
    14. Apoyo urgente al campesinado para aumentar la producción de alimentos sanos y suministrarlos al gobierno para su distribución dirigida.
    15. Suspensión del dólar como moneda internacional y petición de que Naciones Unidas convoque urgentemente una nueva conferencia internacional para proponer una moneda común internacional.
    16. Garantizar una renta básica universal en todos los países.Esto permite tener un apoyo desde el Estado para millones de familias que están sin trabajo, trabajando en condiciones de suma precariedad o por cuenta propia.El sistema capitalista actual excluye de trabajos formales a millones de personas que deben ser contenidas por los estados nacionales, generando trabajo y condiciones dignas de vida para ellas.Los recursos para esta renta básica universal pueden ser utilizados de los presupuestos de defensa, en particular los gastos necesarios para armamento, municiones y demás compra de equipo bélico.

    Ver el artículo en la fuente original enhttps://www.alainet.org/es/articulo/205408?utm_source=email&utm_campaign=alai-amlatina 21 de marzo de 2020

  • Por: Zabier Hernández Buelvas.

    Un análisis sobre el papel de Bill Gates en la pandemia actual y venideras y las disputas por el control del mercado mundial de fármacos.

    En el año 2015, Bill Gates dió una conferencia ante cientos de personas sobre el advenimiento de una nueva pandemia en la tierra.Lo hizo con tanto lujo de detalles que hoy, en medio de esta crisis de salud pública por el coronavirus, se torna inquietante y produce muchas hipótesis sobre, quiénes son los responsables, ¿virus natural?o ¿creado y dirigido como arma biológica ?, ¿estaba esto planeado o no?

    Una de las teorías más populares ahora, es la que coloca al cofundador de Microsoft como un protagonista junto a su esposa, como posibles financiadores de la creación del virus, en sus propios laboratorios que tienen la función de crear vacunas contra las enfermedades infecciosas, actividad que se presenta públicamente como filantrópica, pero que para muchos es una fachada, que encubre un complejo entramado de intereses mundiales en el negocio de esos fármacos.En 2017, en Boston, la pareja Gates creó la Fundación Bill y Melinda Gates que creó una compañía de biotecnología sin ánimo de lucro, con un presupuesto de US $ 100 millones, con el fin de desarrollar nuevos medicamentos y vacunas para la malaria, la tuberculosis y la diarrea, que causan en el mundo 2,6 millones de muertes anuales.

    Estas sospechas se han generalizado más, cuando el mundo ha conocido de una supuesta reunión en el mes de febrero de 2020, donde se realizó una especie de simulacro frente a una situación pandémica y donde participaron la Fundación Bill y Melinda Gates, Jonson y Jonson otras poderosas empresas mundiales.

    También llama la atención que el 27 de febrero de 2020 compañías farmacéuticas y la Fundación Bill y Melinda Gates lanzaro una alianza para desarrollar fármacos, cuya intensión, era la creación y desarrollo de fármacos que debían servir para prevenir la tuberculosis.Vea la información sobre este tema por favor en:https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-companias-farmaceuticas-fundacion-bill-melinda-gates-lanzan-alianza-desarrollar-farmacos-tuberculosis-20200227180733.html

    Y precisamente en medio de la expansión de la pandemia, se concretó una alianza en la que se unen la empresa Exaptive con la Fundación Bill y Melinda Gates para lanzar el proyecto "Ciudad Cognitiva COVID-19"que crea unentorno en línea, gratuito y abierto al público para afrontar la emergencia. Leer más por favor en: https://www.europapress.es/comunicados/internacional-00907/noticia-comunicado-exaptive-une-fundacion-bill-melinda-gates-lanzar-ciudad-cognitiva-covid-19-20200320172505.htmlSegún informan, Exaptive se une a la Fundación Bill y Melinda Gates para lanzar la Ciudad Cognitiva COVID-19 Luchar contra una pandemia mundial requiere colaboración mundial.La Ciudad Cognitiva COVID-19 utiliza la ciencia de los datos para facilitar la resolución de problemas relacionados con el coronavirus basado en la exaptación.Definición de exaptacion en:https://es.wikipedia.org/wiki/Exaptaci%C3%B3n

    El papel de los esposos Gates en el mercado mundial de fármacos y vacunas, es complejo y está lleno de mensajes y acciones que indican una “preocupación sana” por el acceso a la salud de millones de personas en el mundo, pero a la vez es un rol que está conectado con los mayores poderes políticos y económicos a nivel mundial, EE.UU.por supuesto, pero también Reyno Unido, Holanda y alinzas con China en temas de regulación de precios de fármacos en el mercado, entre otros.En el 2015 concluyó y se publicó el informe  'El acceso a la medicina', financiado por Bill Gates, a través de la fundación Bill y Melinda Gates, el Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Holanda.El informe denuncia la corrupción y las posiciones antiéticas de las empresas más poderosas en la industria farmacéutica mundial, por ejemplo que 18 de las 20 grandes compañías mundiales fueron multadas por comportamiento corrupto, poco ético o incumplimientos de la normativa de la competencia.

    Lo cierto es que somos una masa que está cuantificada, estudiada y monitoreada por los poderes mundiales.La disputa por el control del comercio mundial, la hegemonía política y la acumulación de capital, se encuentra en su mayor desarrollo, es difícil no creer que esta pandemia fue producida por un ataque bilógico dirigido y orquestado por quienes quieres seguir siendo el imperio que domina .En este contexto, Bill Gates no hace más que ser el vocero de una red de relaciones de poder, gobiernos, empresas, corporaciones e inversionistas, que a través de acuerdos comerciales deciden sobre la salud de millones de personas.Para profundizar en este tema, recomiendo leer:https://muhimu.es/salud/industria-farmaceutica-medicar-sanos/

    Para esta pandemia ya hay anuncios de los laboratorios sobre la vacuna, la cual saldrá al mercado en febrero o marzo del 2021. Empresas Chinas y de Estados Unidos compiten quien saque primero.Los comunes volvemos a depender de los poderes y losbissnes para recuperar nuestra salud y salir de esta pandemia.¿Hasta cuándo lo permitiremos?

  • Por: Javier Lasso. 

    Dirigente social. San Pablo, Nariño.

    las consecuencias que se vendrán, no solo dependerán de la pandemia como tal sino del manejo que cada gobernante haga de la crisis en cada país

    En el año 1989 Francis Fukuyama publicó un artículo denominado “¿El fin de la Historia?”. Tres años después el artículo, convertido en un libro, llegó a ser best seller y la biblia de los economistas liberales. Se trataba de una de las conclusiones luego de la reciente desintegración de la Unión Soviética y el colapso del socialismo realmente existente. Su argumento central, siguiendo el método dialéctico hegeliano, fue la parálisis del motor de la historia tras el triunfo del liberalismo sobre el marxismo, inaugurando el inicio de una era dominada plenamente por las democracias liberales y la sustitución de las ideologías por el capitalismo.

    El mismo año se impartían desde Washington, las reformas que adoptaron los países de América Latina en el decenio que comenzaba: Apertura económica y el desmantelamiento del Estado social. La obediencia de los gobiernos de esta parte del mundo no se hizo esperar, inaugurando en nuestros países la era neoliberal: El mercado reemplazaría al Estado y la liberalización de la economía sin barreras financiaría cada rincón del planeta.

    ¿Qué podía fallar?

    Las crisis económicas que siguieron (1994: Crisis del Tequila, México; 1997: Crisis de los Tigres asiáticos; 1998 crisis del rublo, Rusia; 2001 Corralito argentino; 2008 Crisis inmobiliaria, EEUU; 2009 Crisis de la deuda, Europa, etc.), pronto dejarían en vilo el prestigio del tecnócrata y del modelo neoliberal, demostrando que el capitalismo, en su fase financiera y especulativa, es aún más proclive a continuadas crisis que durante sus fases comercial e industrial de los Siglos XVI-XVIII y XIX – XX, respectivamente.

    Estas crisis no solo demostraron lo imperfecto y frágil que resultó el modelo, sino que además, una vez superadas, la riqueza se había hiperconcentrado en cada vez menos manos. Se cernían graves amenazas en contra de las democracias por levantamientos populares causados por la constante pobreza, el desempleo, la falta de acceso a servicios públicos y la creciente desigualdad entre los países y al interior de ellos. Otra de las conclusiones que develó la gestión de cada crisis fue el protagonismo indiscutible del Estado. Aquel que en antaño fue despreciado y vilipendiado ahora se convertía en el salvador del sistema, inyectando recursos de los contribuyentes para el rescate de entidades parasitarias y garantizando la permanencia dictatorial de las elites económicas.

    Se comprobaba una de las máximas de Fernand Braudel: “el capitalismo sólo triunfa cuando se identifica con el Estado, cuando es el Estado”.

     Ahora bien, lo que sacude hoy al sistema capitalista neoliberal no viene de una de sus típicas crisis, de por sí intrínsecas. Tampoco es causado por un enemigo revolucionario que desea implantar un nuevo paradigma económico y social en el mundo. No. El sistema hoy padece de un estancamiento crítico atizado por las consecuencias que la pandemia del Covid-19 desata como la baja movilidad del trabajo y el capital, la producción, la incertidumbre y el miedo.

    En medio de esta coyuntura hay varias voces autorizadas que se han pronunciado sobre el destino que le depara al mundo al superar la pandemia. Entre ellas, destacan la del esloveno Slavoj Žižek, el surcoreano Byung-Chul Han y más recientemente el argentino Atilio Boron. Entre el golpe fulminante al capitalismo vislumbrado por Žižek y el posible fortalecimiento y remedo del sistema policivo y autoritario chino en Europa planteado por Han, se encuentra un experimento hibrido contemplado por Boron hacia una era postcapitalista, siempre y cuando ésta sea realizada por las clases subalternas consientes… Muchas aristas imposibles de calcular con alguna exactitud.

    Con la intensión de aportar al debate y teniendo en cuenta el lugar desde donde escribo, coincido mayormente, sin ser tan optimista, con el suramericano. Aunque también me adhiero al filósofo asiático sobre el hecho de que “ningún virus es capaz de hacer la revolución”. Las consecuencias que vendrán tras la pandemia a nivel planetario contemplarán muchas opciones. Lo más probable es un intenso debate sobre los sistemas de salud. Seguramente estos serán reforzados y el Estado tendrá mucho más protagonismo. Quizá la salud pasará de verse menos como un servicio que se provea desde el mercado a asumirse como un derecho garantizado y provisto por el Estado. Y los trabajadores del sector pueden gozar de mejoras laborales tales como en Colombia las tienen los docentes o los miembros de la Fuerza Pública.

    Por otro lado, las consecuencias que se vendrán, no solo dependerán de la pandemia como tal sino del manejo que cada gobernante haga de la crisis en cada país. Si bien es cierto que el cálculo que han hecho neoliberales como Trump o Bolsonaro priorizando la economía tendrán consecuencias funestas medidas en vidas humanas, ello no asegura el castigo a los modelos representados por estos. Probablemente la sanción solo se dirija a gobernantes y a sus partidos, dejando incólume el modelo imperante. Perderá Trump las elecciones y las ganará Biden reproduciendo, como Obama, el aforismo lampedusiano: cambiarlo todo para que nada cambie.

    A mi parecer, y teniendo en cuenta que en cualquier modelo el Estado será imprescindible, debe insistirse en el debate de fondo: El modelo económico, el papel del Estado y los considerados derechos fundamentales. Sobre el primero, el nuevo coronavirus ha puesto en evidencia la incapacidad del mercado para enfrentar una crisis como la que enfrenta hoy el mundo. Hemos asistido a una época en la cual la planificación en varios frentes, incluyendo la económica, ha dejado a la mano invisible muy atrás. (La semana pasada el Gobierno colombiano indaga a los municipios sobre el consumo de bienes de primera necesidad, en un esfuerzo por planificar la producción).

    Sobre el papel del Estado, el número de infectados y vidas perdidas pueden constituirse en un medidor sobre su fracaso o éxito, su parcialidad y su propósito en cada país: O las decisiones se toman en beneficio de las elites económicas (una absoluta minoría) o se toman en favor del pueblo trabajador (la gran mayoría). Poner en evidencia el resultado de la democracia y el voto popular, ni más ni menos.

    Desde simples debates mediáticos hasta estremecer las bases mismas de las democracias liberales, ya todo dependerá de las ciudadanías conscientes y su capacidad para lograr consensos multitudinarios. Un modelo híbrido para empezar: un Estado fuerte que garantice los derechos fundamentales (salud, educación, seguridad, empleo, vivienda, agua, etc.) y que privilegie únicamente a los más vulnerables y un mercado realmente libre que estimule la competencia, la creatividad y la innovación.

    Por ahora, todos los pronósticos se enfilan contra el modelo neoliberal como el primer sacrificado de esta crisis.

  • Por: Eybar Insuasty Alvarado

    Abogado, analista social, cultor de vida.- 

    Me había negado escribir sobre lo que hoy pasa, pero no pude reprimir las ganas de expresar lo que en los últimos días recorre en mi mente. Escribo, con el convencimiento de que hay que liberar la palabra, para aportar a una nueva realidad o liberase uno mismo de sus propias angustias, lo primero tal vez es muy arrogante, pero al menos vale la pena intentarlo.

    La noche es fría, la antecedió un día lleno de incertidumbre, las noticias cada día son más desesperanzadoras, pareciera que todo está perdido, he intentado jugar a la serenidad, pero realmente, el ambiente es agobiante, no hay salida, todos especulamos, y la verdad es que nadie sabe hacia dónde nos conduce este barco, donde sin la más mínima provisión, terminamos embarcados.

    Recuerdo que yo era el incrédulo, como siempre, de todo  lo que se decía, seguía con la premisa de que era un invento más, a lo mejor es un invento , circulan demasiadas hipótesis sobre esta realidad, pero lo cierto que si es invento o no, existe y  está aquí.

    Como la leyenda a muchos los matara el virus,  a otros y serán más,  los matara el miedo, no sé, en que grupo me incluiré,  no quiero estar en ninguno de ellos,  hoy no queda más que vivir el día a día, cuando llegue el mañana empezare a preocuparme por el porvenir, hoy solo tengo la misión de cuidarme y cuidar a los demás, al menos a los más cercanos.

    Nada más irresponsable, en la situación en la que vivimos, que el manejo de la información, esa es una vieja costumbre de nosotros los colombianos,  ayer fuimos, pazologos, violentologos, vulcanólogos, sexólogo, prostatologos, futurólogos, y lodos los logos que nos podamos imaginar,  en fin, hoy somos epidemiólogos, tenemos la verdad absoluta del acontecer, sabemos de la cura y de la muerte, circulan mil cadenas para la cura y el pronóstico de las muerte y su impactos, pero muy pocas con la seriedad  que la situación merece.

    Para completar el cuadro aparecen los prohombres y mujeres que no pierden una, con tal de mojar prensa o al menos copar las redes (para estar “in”, como decíamos en el pasado), están los que de la noche a la mañana se convirtieron en los mecenas salvadores del mundo o los que todo lo critican, los de siempre tras protagonismo, pensando en la próxima contienda electoral, para mañana pasar la cuenta de cobro. No olvides que la caridad con foto no es caridad es ego y el ego es perverso y nunca será solidaridad.

    Nos vuelven a vender la imagen de que no importa sacrificar unas cuantas vidas, pero que debemos salvar la economía, que al fin y al cabo que se mueran los que no producen, los que no le sirven a la sociedad, los que le hacen daño a la vida (vieja teoría de la limpieza social), que se mueran, con ese precepto deberemos morir todos.

    Lo que hoy vivimos nos dejó sin mascara, nos volvió a mostrar que somos una sociedad inviable, si no somos capaces de volvernos humanamente humanos, donde volvamos a reivindicar el sentido del ser antes que el del tener , el momento , nos obliga a repensar nuevas formas de relacionamiento, donde sea posible  encontrarnos con el otro,  así sea en la distancia  y juntos seamos capaces de protegernos, donde sin conocernos sepamos que nos necesitamos, donde hay otros que invisibilizamos, que existen y que es menester para el bien  de todos reconocer su existencia, requerimos el reconocimiento del otro del diferente.

    Para construir una sociedad y un país donde quepamos todos, donde cada uno tiene su rol y nos necesitamos, no importa si somos científicos, artistas, deportistas, académicos, o simples ciudadanos de a pie, aportamos y es así como se construye la vida.

    Lo único cierto es que en medio de este caos que nos tocó vivir tenemos la certeza de lo que somos y queremos hay que potenciarlo y valorarlo.

    Por eso repito

    “Se vale seguir soñando.”

    Una noche donde recordé que la “Vida siempre puede más”

  • Por: Marco A. Gandásegui h.

    La pandemia del coronavirus ha golpeado a casi todos los países del mundo. En algunos el golpe ha sido muy duro y en otros ha sido aún más duro. En el mundo se llegará pronto al millón de afectados y a 50 mil muertos. En el caso de Panamá, hay mas de mil infectados y 30 decesos. Hay que partir del hecho triste de que no debería haberse dado ni una sola muerte. Todas eran y son evitables.

    Los fallecimientos se deben, en parte, a la agresividad del virus cuya composición aún se desconoce. También son responsables de las muertes y de los enfermos, la falta de organización y acción de los gobiernos nacionales y locales. Los especialistas de salud dicen que muchos casos de muertes por coronavirus, se debe a la falta de confianza que tiene la gente en quienes se autodenominan ‘autoridades’ nacionales y locales. El vacío existente entre las autoridades y la gente es un problema que le ha permitido al coronavirus hacer estragos entre la población.

    Donde hay incrementos muy rápidos del número de enfermos y muertos, existe desconfianza por parte de la población en sus gobernantes. La población se pregunta, por ejemplo, ¿tienen las ‘autoridades’ una segunda intención detrás de sus órdenes de mantenernos en casa? Cuando la gente desobedece las instrucciones de quedarse en casa, las autoridades lo interpretan como actos criminales, propios de gente rebelde, que desean desestabilizar el blindaje establecido.

    En países donde la desigualdad social es marcada, esta desconfianza es muy común. Todavía quedan remanentes de los prejuicios dejados por las estructuras sociales esclavistas (erradicas hace casi dos siglos). También quedan remanentes de relaciones patriarcales propias de estructuras sociales rurales que sobreviven en áreas urbanas. Las relaciones obrero-patronales, étnicas y de género son muy desiguales, creando desconfianza entre grupos sociales y hacia los estamentos creados para mantener las diferencias (burocracias civiles y uniformadas - policía y militares).

    Obviamente, la desconfianza de la gente ante una epidemia no va a cambiar de un día para otro. Esta actitud probablemente aumente. Una epidemia no es un momento para elaborar políticas represivas. Más bien hay que ser creativos y buscar herramientas para ganar la confianza de la gente. El gobierno panameño creó un espacio diario por cadena nacional de televisión para comunicarse con la población de todo el país. Es una oportunidad para que las ‘autoridades’ (que controlan los medios) encuentren un mecanismo para ‘ganarse’ la teleaudiencia. Sin embargo, las autoridades crearon su distanciamiento casi de inmediato. Las autoridades se presentan como ‘nosotros’ y el pueblo televidente como ‘ustedes’. ‘Nosotros’ ordenamos y ‘ustedes’ obedecen. El lenguaje es contraproducente. La información que se trasmite es puesta en duda por sectores importantes de la población. La Policía y las fuerzas militares, sin entender la situación, se quejan del rechazo a la ‘autoridad’.

    Una muestra de este distanciamiento entre población y autoridades se hizo evidente en medio del aumento de los enfermos en Panamá cuando el gobierno nacional destinó una partida de 60 millones de dólares para la compra de armas para el uso de la Fuerza Pública. Orden que se retiro cuando se dieron cuenta de la contradicción. Las autoridades también alegan que la epidemia es un “reto a la salud, la economía y la seguridad nacional”. El término ‘seguridad nacional’ es ajeno a la cultura panameña. Por otro lado, las organizaciones sindicales y gremiales le piden a las ‘autoridades’ que se recorten la mitad de sus elevados sueldos en estos tiempos de emergencia.

    Un estudio publicado hace poco pone como ejemplo el nivel de confianza que tienen los noruegos: El 60 por ciento confían en sus instituciones políticas y el 74 por ciento creen que se puede confiar en la gente. En Italia, sólo el 29 por ciento confía en la gente o en las instituciones políticas. En China, según el mismo estudio, el 80 por ciento de los encuestados confía en el gobierno y el 60 por ciento en la gente, en general. En EEUU, a pesar de que en el pasado la confianza pública era muy alta, en la actualidad, el 40 por ciento de la gente confía en sus vecinos y sólo el 20 por ciento confía en el gobierno.

    Estas cifras describen la desigualdad social que explica la reacción negativa de la gente ante las ‘autoridades’. Para cerrarle el paso a las epidemias hay que acabar con la desigualdad social y la desconfianza de la gente.

    - Marco A. Gandásegui, hijo, es profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (CELA). Foto: radiomacondo.fm

    Tomado de https://www.alainet.org/es/articulo/205650  y  https://marcogandasegui19.blogspot.com/ 02/04/2020 www.salacela.net

  • Por: Máximo Noriega Rodríguez.

    Dirigente social y político. Atlántico.- 

    ¿Cuándo entenderemos que mil máquinas no podrán fabricar una flor? El reto más grande que tiene el actual sistema, comenzará el día que el mundo intente “normalizarse” y entonces conoceremos las consecuencias de vivir en un mundo administrado por el capital, y que un virus (Covid – 19) ha puesto en vilo con facilidad.

                La noche más larga de la humanidad empezó cuando alguien dijo “esto es mío”. Desde entonces la lógica de propiedad y la seguridad hacia ella han forjado las formas de organización política y administrativa de los Estados, en especial en occidente. La religión de estos creyentes del dinero es producir y explotar, socavando los derechos, destruyendo el ambiente, moldeando la historia a su acomodo y estableciendo las formas básicas de la vida cotidiana en sociedad. Ello ha creado en nosotros la lógica de la competencia, el individualismo y otros males

                Ese espíritu de la competencia trajo a la humanidad las más grandes guerras, seguidas de divisiones y posteriormente ratificada en un sistema económico cuya rueda se sustenta en las crisis constantes y en la muerte. La mayor parte de los avances en el campo de la armamentística, la medicina y hasta la producción en cadena, nacieron en las guerras mundiales; o sea, la tecnología se desarrolló para la muerte.

                Igual pasa con el comercio y la economía que se sustenta principalmente en el petróleo, que a su vez no es otra cosa que animales muertos. La larga noche continua y ahora hay un reto mayor, destruir el planeta a como dé lugar, parece ser el más grande objetivo. El ser humano es la representación de la racionalidad, al menos debería ser así. Trabajar en comunidad, por unos mismos objetivos, por un progreso diferente al del cemento que no lleva a ninguna parte.

                ¿Cuándo entenderemos que mil máquinas no podrán fabricar una flor? El reto más grande que tiene el actual sistema, comenzará el día que el mundo intente “normalizarse” y entonces conoceremos las consecuencias de vivir en un mundo administrado por el capital, y que un virus (Covid – 19) ha puesto en vilo con facilidad. ¿Esta es la fortaleza del mundo de la información? ¿Dónde están los derechos humanos de los que hacen alarde cuando se quiere condenar a una nación que no se alinea a sus pretensiones hegemónicas? ¿Dónde está la fortaleza que sacaron en la Segunda guerra mundial para volcar la industria hacia un solo sector? No existe, con algunas contadas excepciones, con dinámicas aún incipientes, nada nunca se puso en práctica porque aunque anunciado, el capital nunca contempló encerrar, por ejemplo, a Nueva York (la ciudad que nunca duerme).

                La noche más larga de la humanidad empezó cuando alguien dijo “esto es mío”. Qué difícil reto el de las naciones del mundo, despertar de una pesadilla que han tenido toda esta larga noche. La economía sustentada en la muerte debe cambiar, el dinero no es el todo, estos días han servido para demostrar que el único verde importante que nos puede mantener vivos es el verde de la naturaleza, expresado en la riqueza de sus campos, traducido en el respeto al campesino y la inversión al campo, industrializar la tierra  acompañado de la dignificación de nuestros campesinos, que esos si le meten el alma al desarrollo y siempre han sido empobrecidos, desposeídos de sus tierras y sometidos a una brutal violencia de expropiación y esclavitud moderna, acompañada de un tratamiento depredador hacia el ambiente y sus formas de vida elementales.

                La vanidad nos ha llevado a consumirlo todo, espantajopismo, lo llama un amigo mío. ¿Qué hambre hay en la mente más excéntrica de consumir más por placer que por necesidad a una especie que tanto ayuda al mundo en el control de insectos como los murciélagos? Debemos parar, porque parece que el ambiente agradece al virus y nos dice que el verdadero virus para el planeta somos nosotros. Actuemos para no estar avergonzados cuando estemos más viejos y vulnerables.

  • Por: Guillermo García Realpe. 

    Senador Liberal.

    Días después de las declaraciones desafortunadas de la nueva Ministra del Interior, Alicia Arango, le quieren bajar el tono manifestando que, lo que ella no quiso decir lo que dijo y qué se de formalizar y de promover la cotización para pensión o para temas de aportes de salud.

    La ministra fue clara en manifestar de manera directa en que para qué se contrata un ingeniero de sistemas por un día o por tiempo completo si lo que se necesita es por dos horas al día.

    El "capitalismo salvaje" fue un término de contenido social y económico que se agotó hace largos años y nos olvidamos de utilizarlo, pero hoy se confirmó que definitivamente en la relación capital-trabajo para los empresarios y para los gobiernos que atienden intereses empresarios siempre el trabajo cederá ante el capital, ante los inversionistas, ante los intereses privados y no colectivos.

    No por otra cosa hay una larga discusión sobre el reajuste del salario mínimo porque prácticamente están indicando la base de fijación de las cifras para los años nuevos en materia de inflación y otro tipo de índices, quiere decir que el salario mínimo es el gran responsable de temas de inflación en países como Colombia.

    Pero de la misma manera ha tenido manifestaciones crudas en temas de materia pensional y laboral por parte de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras de Colombia –ANIF-, por parte del Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo –BID-, pero también por algunos sectores del gobierno nacional, en aspectos como que va a haber reforma laboral y pensional y esa va a hacer por cuenta de conculcar muchos de los derechos de los trabajadores.Pero, además de eso, la reforma tributaria pasada la Ley 2010, privilegios privilegiados para el sector empresarial y financiero y no hubo un tratamiento de estímulo y equidad, de progresividad y de redistribución de los sectores populares y medios.

    No contentos con eso, escuche voces de que se suspendería o elimine los intereses de las cesantías para los trabajadores en Colombia, eso es un beneficio para el sector financiero, para quienes guardan las cuentas respectivas.El sector financiero y el sector bancario que luego prestarían intereses esos recursos que son de los trabajadores, también en la reciente reforma tributaria a los ricos se los constituyentes de los pagos del 4 x 1000, impuesto de ICA, exenciones de IVA y otros tipos de beneficios para que su renta líquida y renta gravable sea tan bajas para unos impuestos muy irrisorios.Y en contraste con ello, las rentas de los trabajadores si están por las nubes "clavados" con impuestos que no tienen esos descuentos, ni dio.

    Este marco de puntos hace que definitivamente el capital en la relación con el trabajo siempre va a hacer privilegiado por este tipo de gobiernos y el aporte de los trabajadores siempre va a hacer el sacrificado como efectivamente se pretende ahora con la precarización de las condiciones laborales en el tema que la contratación sea por días y por horas. Esas no puede ser la norma, podrá haber casos excepcionales, en situaciones de pleno empleo o sectores de profesionales exitosos que puedan prestar servicios a muchos de sus clientes, bien sean abogados, contadores, ingenieros, en fin, pero de ahí a que como norma se pueda contratar por horas y se precarice la vinculación laboral y por ende se ahorren gastos los empresarios, pues es absolutamente descalificante de la relación del trabajo, es un exabrupto lo opinado por la nueva Ministra del Interior, es el capitalismo salvaje 20/20.

    Cuando se privilegia el capital por encima del trabajo se agudiza la inequidad económica y social de los países, por eso, Colombia es el segundo país más inequitativo de Latinoamérica y el cuarto más desigual en el mundo, porque las políticas en los últimos años de los gobiernos ha sido de favorecer la concentración de capital en unos pocos, en el caso más extremo como lo es el de Luis Carlos Sarmiento Ángulo que, tiene todo el sistema bancario, construcción de vías, administración y mantenimiento de vías, cobra los peajes, también administra las cesantías y pensiones de los trabajadores en Colombia, es decir, una cooptación de un solo conglomerado económico de casi toda la economía nacional.

    Por lo tanto, la conclusión es que el capitalismo salvaje conlleva a concentrar mucho más la inequidad en materia de ingresos, no hay ninguna redistribución.

    @GGarciaRealpe

  • Por:Edwin Rosero Casanova.

    Líder social y político Mállama.Nariño. - 

    Sí, el mensaje que envía la alcaldesa de Tumaco, desde un cementerio, sin significado en absoluto relevante para el gobernador ni el gobierno, sin cabe duda que el virus nos está controlando por incompetentes, sin carácter para tomar medidas drásticas, dar alternativas acordes al contexto, falta de compromiso local y regional.

    Semanas atrás los nariñenses repiten como un mantra por las redes sociales “Nariño cero infectados” “Pasto cero infectados”.Ahora que el mantra se reventó;por la infinita soberbia de creernos inmunes al virus, abandonamos de tener extremas medidas frente a Ecuador donde el virus ha llegado hasta los tuétanos.Los 34 pasos fronterizos ilegales son incontrolables por la fuerza pública reducida para controlar la frontera legal, de fácil acceso y visible.

    La frontera de Tumaco con Ecuador es porosa y fácil de penetrar que las autoridades olvidaron incluirla dentro del plan de contingencia, asumiendo que sería un caso aislado y qué forma única de llegar al puerto marítimo pobre, es la vía Tuquerres-Tumaco.Lo impredecible se volvió predecible cuando Tumaco ya tiene un caso de covid19 confirmado en un niño, trasmitido por su abuela proveniente del Ecuador.

    La costa pacífica nariñense invadida de cultivos de coca desde los antejardines de las casas hasta los confines de sus montañas impenetrables, quedará expuesta a una tragedia incalculable sí el virus y polvoreo sus micro partículas;las utilidades de la coca no darán abasto para mantener el confinamiento obligatorio de millas de tumaqueños que viven del día al día y de las sinergias que genera la producción de coca, no solo allí, irradia hasta el municipio de Mallama y todo el departamento.De modo que, el título del distrito especial, industrial, biodiverso y eco turístico recibido con equivalente parafernalia, sirva para resolver los innumerables problemas sociales que enfrentan Tumaco y sus alrededores.

    La pandemia (etimológicamente “demia” se deriva de “demo” que significa pueblo) de Tumaco, jocosamente se podría llamarla “el pueblo quiere pan” ante esta emergencia sanitaria incontrolable donde achatar la curva exponencial del virus, depende de la disciplina de cada uno de nosotrosY, el confinamiento será un éxito si todos tienen acceso a comida, el sector financiero legal e ilegal no haga de las suyas y el pago de servicios públicos asuma el gobierno y no se diferencien a plazos como tener una tarjeta de crédito;prácticamente el pueblo quedará endeudado, la crisis pandémica no será vista como una reingeniería social, sino un designio de Dios.En caso contrario, la gente de Tumaco y de otros municipios pobres de Colombia saldrán a las calles por supervivencia y no por virus del virus.   

    Sí, el mensaje que envía la alcaldesa de Tumaco, desde un cementerio, sin significado en absoluto relevante para el gobernador ni el gobierno, sin cabe duda que el virus nos está controlando por incompetentes, sin carácter para tomar medidas drásticas, dar alternativas acordes al contexto, falta de compromiso local y regional;y esperar pacientemente las ayudas que demostraron que el gobierno central será una quimera;ya que los expertos anuncian soterradamente que las estadísticas del covid19 en Colombia, hijo "chimbas".

  • Por:Zabier Hernández Buelvas. - 

    No es lo mismo creerse inteligente que serlo, por mucho que salgas en la televisión.El gobierno colombiano ha manejado la pandemia de manera poco inteligente y llama a un aislamiento inteligente.Es elcinismo inteligente.

    El presidente Duque intenta conciliar interés capitalista con ética humanista y confunde ambigüedad y debilidad ante los gremios económicos con inteligencia."Así como es importante y es prioritaria la protección de la vida y la salud, también es muy importante en términos de salud pública que el desarrollo social no se afecta de manera estructural" El presidente pone en el mismo rango la vida de millas de personas y los intereses económicos del capital, es lo que llama Duque el "desarrollo social".

    “Hasta ahora, cuando se ve el entorno latinoamericano, Colombia es uno de los países que ha logrado tener una curva, tal vez, un poquito más aplanada que otros” ha dicho Duque en entrevista al Tiempo.Si decretando el confinamiento completo se logrará “un poquito” ¿Se imagina lo que pasará con el llamado a flexibilizar la cuarentena?No hay que ser muy inteligente para saber lo que vende.

    Esto ocurre cuando la fe se vuelve política interesada de la más ruina.Salvar los bancos, quitarle la plata de los departamentos y municipios para entregarle a los privados, aventurarse a invadir a Venezuela manipulado por los EU, dejar que sigan asesinando a líderes, lideresas y excombatientes, seguir fumigando glifosato en las zonas rurales, permitir que las EPS sigan negociando con la salud de la gente, militarizar los territorios con la excusa del control del virus y no recibir los equipos médicos de diagnóstico de parte de Venezuela, todas ellas, medidas políticas y decisiones poco inteligentes, fueron muy dictadas a Duque en sus momentos de entrega a la oración que hace varias veces al día."Creo que la fe juega un papel muy importante" ha dicho.

    Grabemos que la decisión de un aislamiento, tomada hace dos semanas por parte del presidente, fue una decisión producto de la inteligencia colectiva, la presión ciudadana, la presión inteligente de la oposición y la inteligencia de la comunidad científica y especializada.El cinismo inteligente es así, toma como suyas las victorias de los otros.Los resultados hoy, en medio de tanta incoherencia, con un subregistro preocupante de víctimas, denunciado ayer por el Procurador, con tanta necesidad alimentaria de millas de familias que sufren el aislamiento en condiciones inhumanas, ha sido menos catastrófico de lo que pudo ser.Es una victoria inteligente de la gente.

    No es inteligente copiar políticas fracasadas.En Países Bajos, en especial Holanda, con más de 17 millones de habitantes, los resultados no son halagadores.El Primer Ministro holandés, Mark Rutte va a tener que retroceder en la aplicación del confinamiento inteligente que iría hasta el 28 de abril.La curva de contagios y muertes crece aceleradamente a medida que la muerte y el fracaso sobreviene.18.805 contagios y 1.867 (9,93%) muertos al 5 de abril de 2020, convirtiéndose así en el duodécimo país del mundo con mayor número de contagiados por Covid-19.Está siendo tan poco inteligente toda esta política para Holanda liderada por el Primer Ministro, política cuyo centro es salvar prioritariamente la estructura macroeconómica y el capital financiero holandés ligado a los intereses de la Unión Europea,

    En el caso de Reino Unido, los impulsores de la cuarentena inteligente fueron un poco más inteligentes. Boris Jonhson, quien a finales de marzo compartía con su homólogo holandés la idea, viene de reversa, escuchó a la comunidad científica y especializada y entendió que el impacto del virus iba a producir devastación, que los hospitales del país no podrían soportar la presión, que iban a colapsar y lo que es peor, las muertes podrían multiplicarse de forma exponencial llegando a 4 millones de muertes a causa del covid-19. Decretó entonces un confinamiento radical de tres semanas en todo el Reino Unido al ver que esa opción no era viable ni mucho menos inteligente.  

    La cuarentena o aislamiento inteligente se basa en pilares muy cuestionados y debatidos.

    Son medidas intermedias entre el confinamiento total y la movilidad controlada de los ciudadanos,esto busca especialmente que los trabajadores y sectores productivos se reactiven y produzcan renta capital,que el comercio y la banca alcance niveles de sostenibilidad financiera y que las inversiones de capital fluyan. Se restringen las actividades que no producen capital (según los tecnócratas neoliberales), las universidades, colegios, congregaciones religiosas y claro está, las movilizaciones, el mitin y la protesta.  

    Se basan en modelos matemáticos, que no tienen en cuenta los factores de incidencia cultural y sociológica y son muy sensibles a factores no previstos.El modelo matemático es afectado estructuralmente por las distorsiones que producen los deficientes sistemas de información que manejan países como el nuestro. El procurador Fernando Carrillo ha denunciado que las cifras de coronavirus que está informando el Ministerio de salud no son reales ni confiables. ¿Cuánta gente, entonces, podría estar contagiada en Colombia por covid-19?  Puede ser mucha o muy poca, nadie lo sabe y así no hay modelo matemático que valga. Si no hay datos confiables el modelo se vuelve una falacia.  

    La inmunidad colectiva, inmunidad grupal o inmunidad de rebaño es otro de los pilares de la cuarentena inteligente. Teoría polémica cuyo éxito depende de algo que Colombia está muy lejos de alcanzar, y es llegar a tener una mayoría de población vacunada. El grupo poblacional vacunado actúa como barrera y detiene la propagación del virus. Pero si el número de quienes no se vacunan es mayor, como sucede en Colombia, la inmunidad del rebaño será menos efectiva y podría convertirse en una ilusión trágica antes que una solución.

    Esta propuesta le da mucha importancia a la autodisciplina socialy la responsabilidad ciudadana. Mantener la distancia entre ciudadanos, en medio de esta crisis de salud pública no ha sido el fuerte de los y las colombianas, basta mirar las aglomeraciones en Transmilenio en Bogotá y el MIO en Cali para saber que estamos muy lejos de un comportamiento tipo europeo o aún menos, asiático, en términos de comportamientos y responsabilidades sociales frente al virus. Pero este pilar tiene un trasfondo más perverso aún, traslada la responsabilidad de penetración y de afectación del virus a la gente, en cierta manera el Estado se lava las manos ante la crisis, es la inteligencia del marrullero.

    Y una que no la dicen pero que está en la esencia de la propuesta: La economía esta primero y después la vida de la gente. Es la inteligencia capitalista, es la inteligencia de los gobiernos como el de Uribe y Duque. Es la inteligencia de mercados y de los mercaderes de la muerte.  Es la cuarentena inteligente de los más ricos sobre los más pobres la que nos proponen.   

    Lo verdaderamente inteligente es mantener la cuarentena completa y radical, pero invirtiendo en los más pobres y vulnerables. Seria inteligente y audaz quitarles a los bancos para darle a los más necesitados para que se queden en sus casas sin preocupaciones de subsistencia básica. Lo inteligente es que en los territorios entre gobernadores, alcaldes y fuertes veedurías ciudadanas se manejen los recursos de la crisis para implementar políticas contra el coronavirus. Lo inteligente es que le llegue la plata rápido y en la cantidad necesaria a los hospitales públicos y se elimine la intermediación de las EPS. Lo inteligente es darle estabilidad, garantías sociales y equipos al personal médico, de enfermería y trabajadores de la salud. Lo inteligente es declarar la gratuidad de los servicios públicos a los estratos 1,2,3 y 4 hasta 3 meses después de pasada la crisis. Lo inteligente es que primero esté la vida y la dignidad de las personas.

  • Por: Boaventura de Sousa Santos. - 

    Cualquier cuarentena es siempre discriminatoria, más difícil para los grupos sociales que para otros.Es imposible para un amplio grupo de cuidadores cuya misión es hacer posible la cuarentena al conjunto de la población.

    En este texto, sin embargo, atiendo a otros grupos para los que la cuarentena es particularmente difícil.Son los grupos que tienen en común una pérdida especial que precede a la cuarentena y se agrava con ella.

    Esos grupos conforman lo que llamo el Sur.

    En mi concepción, el Sur no designa un espacio geográfico.Designa un espacio-tiempo político, social y cultural.Es la metáfora del daño humano injusto tratado por la explotación capitalista, por la discriminación racial y por la discriminación sexual.

    Me propongo analizar la cuarentena desde la perspectiva de quienes más han sufrido debido a estas formas de dominación.En su conjunto, estos colectivos sociales afectados la mayoría de la población mundial.

    Selecciono unos pocos.

    Las mujeres  La cuarentena será especialmente difícil para las mujeres y, en algunos casos, incluso puede ser peligroso.Las mujeres son consideradas “las cuidadoras del mundo”, predominantemente en el ámbito de la prestación de cuidados dentro y fuera de las familias.Predominan en profesiones como la enfermería o la asistencia social, en la primera línea de batalla de la prestación de cuidados de enfermos y ancianos dentro y fuera de las instituciones.

    No pueden defenderse en cuarentena para usar la cuarentena de los demás.También son ellas las que siguen estando a cargo, exclusiva o mayoritariamente, del cuidado de las familias.Puestas en cuarentena, uno podría imaginar que, con más brazos disponibles en casa, las tareas podrían estar más distribuidas.Sospecho que no será así frente al machismo que impera y tal vez se refuerce en momentos de crisis y de confinamiento familiar.Con los niños y otros miembros de la familia en casa durante las veinticuatro horas, el estrés será mayor y sin duda recaerá más sobre las mujeres.El aumento del número de divorcios en algunas ciudades chinas durante la cuarentena puede ser un indicador de lo que acabo de decir.

    Por otro lado, es bien sabido que la violencia contra las mujeres sufren un aumento en tiempos de guerra y de crisis.Una buena parte de esta violencia se produce en el espacio doméstico.El confinamiento de las familias en espacios pequeños y sin salida puede ofrecer más oportunidades para el ejercicio de la violencia contra las mujeres.Basándose en información del Ministerio del Interior, el periódico francés Le Figaro informaba el 26 de marzo de la violencia conyugal había aumentado un 36% la semana anterior en París.El Ministro de Policía de Sudáfrica, Bheki Cele, informó el 2 de abril que en la primera semana de cuarentena se registraron 87.000 denuncias por violencia de género.

    No pueden defenderse en cuarentena para usar la cuarentena de los demás.También son ellas las que siguen estando a cargo, exclusiva o mayoritariamente, del cuidado de las familias.Puestas en cuarentena, uno podría imaginar que, con más brazos disponibles en casa, las tareas podrían estar más distribuidas.Sospecho que no será así frente al machismo que impera y tal vez se refuerce en momentos de crisis y de confinamiento familiar.Con los niños y otros miembros de la familia en casa durante las veinticuatro horas, el estrés será mayor y sin duda recaerá más sobre las mujeres.El aumento del número de divorcios en algunas ciudades chinas durante la cuarentena puede ser un indicador de lo que acabo de decir.

    Por otro lado, es bien sabido que la violencia contra las mujeres tiende a aumentar en tiempos de guerra y de crisis (y ha ido en aumento ahora). Una buena parte de esta violencia se produce en el espacio doméstico. El confinamiento de las familias en espacios pequeños y sin salida puede ofrecer más oportunidades para el ejercicio de la violencia contra las mujeres. Basándose en información del Ministerio del Interior, el periódico francés Le Figaro informaba el 26 de marzo de que la violencia conyugal había aumentado un 36% la semana anterior en París. El Ministro de Policía de Sudáfrica, Bheki Cele, informó el 2 de abril que en la primera semana de cuarentena se registraron 87.000 denuncias por violencia de género.

    Para continuar leyendo el artículo completo, por favor haga clic aquíhttps://kavilando.org/lineas-kavilando/formacion-genero-y-luchas-populares/7604-al-sur-de-la-cuarentena 05 de abril de 2020

     

  • - Ahí les va Inna Afinogenova 

    #AhíLesVa #Geopolítica #Coronavirus

  • Por:Edgar Montilla González.

    Abogado, Defensor de Derechos Humanos.    

    Una gran preocupación surge en los centros de reclusión del país colombiano ante la propagación de la pandemia que amenaza al mundo entero, sumado al fenómeno de hacinamiento que no es ajeno a ninguna de las penitenciarías, de las Unidades de Reacción Inmediata, ni de los Centros de Reclusión para adolescentes, hacinamiento que está por el orden del 36.5%. 

    Angustia y desesperanza padecen los familiares de quienes se encuentran privados de la libertad al ver la incapacidad del Estado para encontrar soluciones prontas.Tanto reclusos como sus familiares le temen a dos salidas afectadas: una, que no se concedan los beneficios y queden afectados a contagiados y morir en reclusión por coronavirus;otra, que el gobierno tenga la desfachatez de permitir una nueva masacre como la ocurrida hace días en la que perdiera la vida bajo las balas asesinas del Estado alrededor de 23 seres humanos y un número muy significativo de reclusos heridos que sobrepasa los 80.

    Ante tales circunstancias los defensores de los derechos humanos, antes de que esté pandemia toque fondo, insista en la adopción de medidas urgentes humanitarias alejadas de cualquier mecanismo de represión, violencia y persecución.Es necesario implementar urgencias liberaciones de carácter humanitario en cualquiera de sus modalidades a fin de prevenir el contagio del Covid19.Se trata de la medida más urgente de liberación de la mayoría de los reclusos de todas las cárceles del país para que no se vea amenazada la vida de los internos ante la pandemia por coronavirus.

    Para ello no es necesario una nueva norma, ya que la aplicación del Código Penal vigente es suficiente, pues corresponde a los jueces de la República hacer estudios juiciosos en los casos en que se dan los presupuestos, como cuando se trata de personas mayores de 65 años, libertad condicional para quienes cumplan las 3/5 partes de la pena impuesta, flexibilizar las condiciones para acceder a la prisión domiciliaria a quienes cumplan la mitad de la condena o más de la mitad.Deberá entonces priorizarse a la población que se encuentra en riesgo y aquellos que están próximos a cumplir la pena o resta poco.

    El país está entrando en la etapa pico de la pandemia, se hace indispensable la puesta en marcha de medidas para modificar la vida y la integridad de la población carcelaria.Que no se repita lo de la Cárcel de Villavicencio, donde las deplorables condiciones sanitarias sin ninguna garantía de salubridad y el hacinamiento, están produciendo la tragedia que ya el país conoce.

    Corresponde al Estado adoptar protocolos de salubridad para los reclusos que quedan, personal de custodia y administrativos garantizándoles atención médica permanente, condiciones de higiene y distanciamiento suficiente entre sus ocupantes.

  • Por:Zabier Hernández Buelvas.

    Hay sirenas que cantan la llegada de la redención y afirman que el Coronavirus acabará con el capitalismo.Nos susurran al oído que ya no será lo mismo y que además tenemos la responsabilidad de reconstruir la economía, su economía, la de ellos, la de los capitalistas.

    El mundo seguirá siendo el gran campo de batalla, en la larga lucha de clases, la espuma del acontecimiento vuelve a intentar encubrir la violencia capitalista como carácter esencialmente productor de materialidad y de significación de la vida contemporánea.

    La maquinaria capitalista ha activado sus reflectores de miedo, nos encandilan con sus misterios fabricados y buscan un nuevo respiro en la profundidad de su crisis. Intentan crear “nuevos liderazgos” salvadores que prometerán poner a disposición de sus electores las vacunas inmunizadoras de virus, cuarentenas “inteligentes” y vigilancias para detectar fiebres, epidemias e insurgentes. Están creando las condiciones para el reinicio de un nuevo programa político, social y cultural de la derecha mundial. Como todo lo construido por la avaricia del capital, la medicina resultará más mortífera que la enfermedad.

    En su versión más ramplona y ruin, el contexto pandémico está siendo aprovechado por círculos y sectores del poder arraigados en la estructura del Estados, para su vil enriquecimiento, saqueando lo poco que queda del precario capital estatal. Las ayudas, los auxilios, los miles de precarios mercados y la miserable política asistencialista, son el nuevo botín a disputar. El virus es una gran oportunidad para quienes ven el vaso medio lleno, para las elites corruptas incrustados en el Estado Central y en sus poderes satélites en los territorios. El nuevo programa de la derecha criolla subsidiaria, es la acumulación de poder a través de la corrupción y el saqueo. El Estado ideal que quieren es el que asume a las personas como mendicantes necesitados del subsidio y con ello construir formas de control político. Se preparan así para las nuevas batallas políticas. 

    ¿Qué opción tenemos como sociedad, como individuos y como colectivos organizados, ante las nuevas violencias del leviatán de la seguridad sanitaría? No podremos volver sobre la lucha, si no reconocemos lo que se está cocinando en el poder y lo que viene.  Por ejemplo, reflexionamos sobre cómo, el centro de poder económico se mueve desde la especulación financiare, sin dejarla del todo, para ubicarse en un nuevo poder farmacéutico, psicopatológico y de salubridad pública. Quien domine este segmento económico y los dispositivos vinculados a él, dominara en gran parte la economía política global y los subpoderes dependientes nacionales.

    ¿Un computador, un directorio de emails y un grupo de WhatsApp serán suficiente? Con cuarentena o sin ella, deberemos salir al proceso de enseñanza aprendizaje con el pueblo, en la vereda, en la calle o en cada casa. Hoy más que nunca es necesaria la retoma del proceso de Investigación Acción Participación para reaprender y construir un nuevo programa desde el humanismo que nos permita volver a la lucha.

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  • Por: Eleuterio Romero Peña.

    Profesor Catedrático de la Uniatlantico.

    En el marco de la pandemia hay rectores que son malos mandaderos de las secretarias de educación.

    Al Ministerio de Educación Nacional (MEN) y a la Federación Colombiana de Educadores (FECODE) han llegado quejas de secretarías de educación y de rectores que están convocando a los profesores a los colegios para el día Lunes 20 de abril. Y otros rectores como malos mandaderos de secretarias de educación, no le han dado tregua a los profesores en sus vacaciones por la pandemia con insistentes requerimientos de asuntos laborales que la rectoría pudo haber orientado y dirigido en las dos semas Institucionales, y si no, las pueden legalmente retomar a partir del día que se inicien sus quehaceres laborales. 

    Para esta coyuntura los rectores deben ser más heurísticos y menos cuadriculados; permitir que los profesores tomen la mejor estrategia y herramienta de trabajo. En estos momentos hay que trabajar en y con lo que más le sirva y le sea útil a los estudiantes. Es que estamos ante una crisis que hay que entender despojado de la investidura del jefe. En estos momentos se necesita un rector o rectora que guíe asertivamente y no que mande. El mejor jefe no es el que manda, es el que guía, es el que acompaña en los procesos a sus trabajadores.

    Lo que desconocen algunos directivos docentes, es que el trabajo virtual o teletrabajo tiene sus normas legales. La ley 1221 de 2008 del congreso de la República de Colombia, regula el teletrabajo. Y su artículo 1º dice que en la regulación del teletrabajo el patrón inmediato o el que haga las veces de él tiene que proveer las TICS para que el trabajador asuma el Teletrabajo Autónomo. Es decir, aquel que el trabajador hace desde su domicilio para desarrollar su actividad profesional.

    Entre las reglamentaciones del teletrabajo o el trabajo virtual está el subsidio adicional para el pago de los planes de datos, el pago del incremento de la luz. Además, la ARL debe hacer una inspección si el hogar es el sitio favorable al trabajo que va a realizar el trabajador, en este caso el docente.

    Señores rectores, no contribuyan a la degradación de la profesión docente convirtiendo a este en un pésimo teletrabajador. Esto es, en un trabajador de la tecnología de la información y de la comunicación, cuyas herramientas primordiales para desarrollarlas son inexistentes en calidad.

    Otra cosa es que en el medio de la crisis de la pandemia los rectores o rectoras con los docentes a partir del 20 de abril, entendiendo y comprendiendo la gravedad de la situación y de la crisis, concertén espacios humanitarios y estrategias pedagógicas flexibles fundamentadas en la realidad socio económica y cultural de su población. 

    Pero cuando el rector o la rectora toma de manera unilateral decisiones, cuando no asume también el papel de víctima de la pandemia, sino que da órdenes, convierte al docente en teletrabajador y tiene que asumir los riesgos que plantean las ARL.

    Esta es una etapa de flexibilidad, del trabajo conjunto, de unión no solo para protegernos mutuamente del COVID-19, sino también para proteger y ayudar a los niños de la escuela, que en su mayoría son de barrios subnormales y de familia disfuncionales y que lo único que le queda con esta crisis es la educación, y que el maestro no se la puede llevar tensionado por el atosigamiento de estos directivos docentes. 

    A diferencia de los anteriores directivos docentes, hay que reconocer que existen rectores que por su histórica formación política e ideológica consecuente con los problemas del magisterio y de nuestro pueblo,  han entendido la grave crisis social por las que atraviesa el país, y más que acosar a sus profesores con tantos requerimientos en etapas de vacaciones, se han solidarizado con ellos y han entendido que ellos como rector son maestros con  funciones de rectoría, y que también son víctimas desde lo psicológico y desde lo emocional  del coronavirus. 

    Si me permiten personalizar esta parte, el rector de mi colegio, Fidel Castro, homónimo del expresidente cubano, ha acuñado una frase cuando se dirige a sus maestros: “Yo soy ustedes”. Y el primer día de las dos semanas Institucionales fue tajante al decir: “Aquí al colegio no me viene ningún maestro ni ningún administrativo, porque la vida está por encima de todo”. Este es el pensamiento del directivo docente humanista que sabe que si sus profesores están desestresados, producen más en favor de la comunidad.

    El rector Juan Guerrero Babilonia de la Institución Educativa Promoción Social de Cartagena y expresidente de la Asociación de Directivos Docentes de Cartagena, viene planteando dos cosas que, por su coherencia y su lógica, merece un análisis aparte:

    1. Ir pensando en la semestralización del año escolar y su promoción automática. Y en este sentido ya las autoridades educativas españolas e italianas aprobaron la promoción automática para primaria y secundaria.
    2.  Que, en estos momentos en el marco de la crisis, la autonomía escolar permite trabajar con las asignaturas básicas.  Y tiene razón, ¿qué sentido tiene trabajar en estos momentos con asignaturas como artísticas, educación física, religión, etc? Muy a pesar que son áreas obligatorias y fundamentales, hay que priorizar con aquellas asignaturas que, según los investigadores en el análisis de las competencias cognitivas, como Howard Gardner, potencien el desarrollo de competencias lingüísticas y lógico-matemáticas 

    En los momentos de guerra y de pandemia se actúa es sobre lo esencial y sobre lo fundamental y no sobre detalles porque los detalles van en detrimento de lo más útil.  Y Pongo este ejemplo: Cuando el campesino es desplazado por los actores de violencia armada, no piensa en electrodomésticos, ni en cama ni en animales ni en nada material. Piensa en la vida. En la supervivencia.  La vida se convierte para el en lo fundamental y en lo esencial. De igual manera, en estos momentos de frenesí de la pandemia, el profesor debe identificar y pensar que es lo fundamental y esencial que deben aprender sus alumnos. Porque atiborrarlo de tanta información en estos momentos de pandemia, en nada la escuela le está ayudando en desinhibirlo del despliegue informativo, por más de un mes, del peligro del coronavirus.

  • Por: * Alba Jakeline Ruano Jiménez.

    Docente- Investigadora de la Universidad de Nariño.Integrante de Mujeres Nariñenses por la Paz.

    En Colombia y en el mundo en general, atravesamos por una situación compleja debido a la pandemia del COVID-19, situación tal vez inesperada, que ha trastocado cada rincón de nuestros mundos: público, privado, subjetivo e intersubjetivo;sin lugar a dudas un escenario de grandes desafíos y grandes desafíos que deberemos asumirlos con responsabilidad social y compromiso por nosotros, por los nuestros y por los otros.

    Pese a este contexto, en Colombia, no podemos perder de vista, la compleja realidad asociada con el conflicto armado, y de allí este escrito, en reconocimiento al día de la memoria y la solidaridad con las víctimas, que se conmemora el 9 de abril de cada año.          

    La memoria como un proceso que no solo tiene como propósito conocer la cruel realidad por la que ha tenido que atravesar la sociedad colombiana en el marco del conflicto armado y de sus múltiples manifestaciones de violencia, sino además, como un proceso político que ha permitido el reconocimiento de las víctimas, hombres y mujeres, que desde sus territorios han tenido que enfrentar, resistir yre-existir en medio de conflictos territoriales y de los pequeños destellos de la anhelada paz, que quedaron plasmada, teóricamente, en los Acuerdos para el Fin del Conflicto y la Consolidación de una Paz estable y Duradera, firmados el pasado 24 de noviembre del año 2016.    

    La memoria tiene generadores importantes espacios para la sanación y los procesos de resiliencia de las víctimas, les permito tejer nuevos horizontes y nuevas esperanzas, pese a las dificultades y complejidades presentes en los lugares donde habitan.Una memoria que los alienta a seguir adelante y que inspiró procesos de transformación de las sociedades.Un ejemplo de ello, son las mujeres, quienes desde sus iniciativas privadas, pero también desde sus líderes sociales, acciones impulsivas de memoria como el tejido de las colchas, una forma de manifestación y movilización política, en contra de las afectaciones del conflicto armado, ya la vez, por el reconocimiento del activismo y el liderazgo de las personas que ya no están, por qué fueron acalladas de manera violenta,

    No es solo una fecha, es el deber del reconocimiento de una sociedad que continúa siendo victimizada, no solo por la acción bélica de grupos armados, sino además por el abandono de los gobiernos, por la falta de garantía para la seguridad y soberanía de los territorios, más en épocas de crisis, como la que actualmente atraviesa el mundo.Territorios donde se continúa asesinando personas, líderes y lideresas sociales, defensores y defensores de derechos humanos y de la naturaleza, personas que más que cifras, fueron pilares de resistencia y lucha dentro de sus comunidades, y ahora merecen ser nombradas y reconocidas.

    Juan, María, Pedro, Adriana, Diego, Luz Yeny, Camilo, Álvaro, Giovanny, y lastimosamente, aquí no terminan la lista, ellos y ellas hacen parte de las más de 620 personas asesinadas entre el 24 de noviembre de 2016 (fecha en la que se suscribió el acuerdo de paz entre el Gobierno Nacional y las FARC - EP) y el 20 de julio de 2019. De quienes, 92 eran mujeres y 535 eran hombres.142 indígenas, 55 afro descendientes y 245 campesinos ambientalistas comunales o impulsores PNIS.Los departamentos con mayor número de homicidios son Cauca, Antioquia y Nariño.Igualmente se han asesinado 138 ex guerrilleros de las FARC - EP en proceso de reincorporación y 36 de sus familiares (INDEPAZ, 2019).Y la violencia continúa, pese a la pandemia COVID – 19, en los tres meses transcurridos del año 2020, más de 100 líderes sociales han sido asesinados,  

    Un contexto complejo y lleno de incertidumbres, donde lo que cuenta es el aquí y el ahora, y por eso, aquí y ahora, un reconocimiento a la memoria como acto político en función del papel que juega en el establecimiento y la permanencia denosotros , las víctimas, quienes sufrieron por la violencia, han tenido que convivir, sobrevivir y luchar por continuarperviviendo, en un mundo hostil, egoísta, sin memoria, y en la actualidad, indefenso ante un virusinvisible a los ojos , con grandes problemas sociales y económicos, pero que a la vez ha frenado la presión del ser humano contra la naturaleza y el medio ambiente.       

    Este día es para reconocer que pese a un Acuerdo de Paz, en Colombia, la estigmatización, el señalamiento, el desplazamiento forzado, los asesinatos y un número de violencias que siguen presentes en los territorios.Reconocer también la pujanza y la valentía de quienes habitan, quienes día a día agencian acciones en favor del mejoramiento y la protección de la vida, desde lo humano y en armonía con la naturaleza.El reconocimiento es un acto de justicia y dignificación de quienes ya no están y de quienes continúan caminando en un escenario de incertidumbre.

    Este articulo fue publicado originalmente en: https://periodico.udenar.edu.co/9-de-abril-memoria-y-solidaridad-con-las-victimas-del-conflicto-en-colombia/

  •  Por:Harold Ruiz Moreno. Exconcejal de Pasto.

    Con la olla vacía o con hambre no hay patria que valga."La solidaridad es la ternura de los pueblos" (Che Guevara).

    En tiempos de pandemia donde las autoridades han decretado el aislamiento social, el toque de queda y otras medidas que no son extremas, porque la responsabilidad de los gobernantes es principalmente el de proteger la vida de los ciudadanos.

    La cuarentena que afecta la vida y la salud pública, al igual que el dispositivo productivo, la economía mundial se estanca y las pérdidas son inimaginables, esta crisis como siempre golpea a los más pobres, los más necesitados que vive de la economía informal, en Colombia está supera el 50% de la población económicamente activa, el vendedor ambulante, el mototaxista, el vendedor de minutos, el que trabaja al diario, el taxista o el que desarrolla varias actividades laborales no formales.

    El Covid19 ha desnudado la mayor tragedia que es la muerte que se causa con el contagio, pero igual la pandemia está generando también la enfermedad del hambre, la misma que golpea a los más pobres;que hoy no pueden tener ni siquiera una comida caliente al día, sin desconocer que los gobernantes hace ingentes esfuerzos para que lleguen las ayudas que son insuficientes frente al tamaño de la tragedia que vivimos, y más si la mayoría que están en la economía informal confinados, no se encuentra en los listados de los diferentes subsidios que otorgan los gobiernos en los diferentes niveles.

    En medio de esta pandemia la simbología juega un papel determinante cuando llama a la Solidaridad y la resiliencia, el mundo reconocido cuando las madres de mayo en la Argentina llamaron la atención sobre sus hijos y nietos desaparecidos con el paño blanco o las mujeres que luchan a diario contra el machismo y el feminicidio y hacen lo mismo con la tela de color verde o violeta.

    La Sra.gesto social del país seleccionado a la campaña de colocar el pabellón nacional en las puertas y ventanas para despertar según ella el sentimiento patrio que supere la pandemia, está campaña no tuvo acogida, porque con la olla vacía, o con hambre no hay patria que valga .

    Frente al Covid19, en muchas ciudades del país como en millas de ventanas y puertas aparece elTrapo Rojo , como señal de las familias están aguantando hambre y reclamando la Solidaridad de quienes no les sobra, sino de quienes tienen como actitud y comportamiento, el bello sentimiento de la solidaridad.

    En medio de esta hermosa simbología delTrapo Rojo , sorprende que existan “ratas de alcantarilla”, así los llamo el presidente Iván Duque, a malhechores y rufianes que se aprovechan de los recursos públicos, en sobre costosos en la compra de ayudas que se presenta en la mayoría del país, como podrían tener el precio del atún en Arauca, los pañales en Guaitarilla o los tapabocas en el ejército colombiano, por los casos de corrupción más emblemáticos.

    Estas prácticas de corrupción reafirman porque somos catalogados como el país más corrupto del mundo, no nos avergüenzan que miles de personas mueran de física hambre como consecuencia de estas conductas execrables en medio esta pandemia que tanto dolor y muerte qué causa a la humanidad.

    Hoy más que nunca debemos despertar nuestra Solidaridad con la misión médica, ellos que son los héroes de la jornada, ellos que no solo requiere aplausos, a ellos que se les debe entregar todos los instrumentos de bioseguridad, a ellos que se les debe reconocer sus derechos laborales en justicia y dignidad, a ellos que debemos acoger con la mayor solidaridad y afecto, por el esfuerzo y sacrificio que entregan todos los días para salvaguardar nuestras vidas. Por ello resulta criminal las prácticas de estigmatización y de rechazo contra los integrantes de la misión médica, ellos requiere de las mayores manifestaciones de solidaridad y apoyo de una sociedad que debe estar agradecida con ellos por su dedicación y sacrificio en esta pandemia, ya son muchos los miembros de la misión médica que han ofrendado su vida o están contagiados por salvaguardar la vida de todos nosotros, para ellos para quienes componen la misión médica el reconocimiento perenne y solidario.

    Son muchas las campañas y manifestaciones de solidaridad para con quienes más lo necesitan, sea la oportunidad de reconocer la campaña Pasto, valiente y solidario adelantada por los funcionarios de la alcaldía de Pasto, que es acompañada por sectores de la sociedad civil y que llega con sus ayudas a los sectores más desprotegidos.

    Como el mundo y el país no serán iguales con los flagelos dejados por la pandemia, nos corresponde en medio de esta resistencia de la humanidad, reconocer la simbología y la solidaridad juega un papel importante y por eso debemos desarrollar y practicar uno de los mejores sentimientos del ser humano, la fraternidad, por ello acudamos a hacer el ejercicio de la misma y cuando tenemos que llevar y compartir un alimento con quienes más lo necesitan, hagamos con afecto y entrega;porque hoy el color Rojo no solo representa la sangre y los accidentes, sino por el contrario, es el nuevo mensaje de los más necesitados, de los que piden no morir de hambre, el nombre y los apellidos de ellos es hoy el delTrapo Rojo .

  •  Por:Eleuterio Romero Peña .Profesor Catedrático de la Uniatlántico

    Las clases virtuales son una improvisación del Ministerio de Educación Nacional.

    En el marco de la actual pandemia por el Covid-19, el próximo lunes 20 de abril se retoman  las clases  en los colegios oficiales del país, que de momento se extienden de manera virtual  hasta el 31 de mayo, según disposición del presidente de la república. Sin embargo esta medida ha generado controversias en el seno del magisterio y de  Fecode  por las exiguas herramientas  tecnológicas existentes en las escuelas  para desarrollar eficiente y profesionalmente esta ardua labor. Con la carencia de dispositivos electrónicos  para el trabajo eficiente  por parte de algunos profesores y por la mayoría de los estudiantes, las clases virtuales  es mediocridad académica, y es además una improvisación  más del Ministerio de Educación Nacional (MEN) en su desespero populista y demagógico  por mostrar eficacia administrativa en esta contingencia. Pues, como se sabe, los colegios oficiales no están provistos  de tecnologías educativas que contribuyan a la excelencia  académica  y que cualifiquen sus procesos educativos.

    Las Instituciones Educativas no cuentan con un Servidor Virtual Privado (VPS por su sigla en inglés), un Hosting o una plataforma que vincule a la familia con el proceso educativo y que permita la interacción entre sí  de los estudiantes   y con los profesores. Las escuelas ante la ausencia de servidores de alta tecnología como un  VPN y con los deficientes servicios que prestan los procesadores tecnológicos, los profesores han recurrido a tecnologías convencionales para cumplirles a los estudiantes en lo que la burocracia estatal injustamente le ha negado.

    El ministerio de educación  puso a disposición una plataforma denominada Aprende en Casa, sin previa capacitación técnica de los docentes de este recurso. Como todo sistema informático, esta plataforma presenta algunas limitaciones que ralentizan los objetivos del trabajo como las limitaciones en la segmentación de contenidos por alumnos. Es decir, no es fácil ir acompañando el proceso de aprendizaje de cada alumno de manera  independiente, mostrándole a este los ejes temáticos, actividades, etc, que más se adecuen a su perfil y desempeño. La plataforma no muestra uso pedagógico de las herramientas tecnológicas, los recursos disponibles en la plataforma son muy limitados.

    No hay tecnología educativa para la inclusión social de los estudiantes. La tecnología existente no apunta hacia los logros de los fines de la educación pública.

    Los colegios tecnológicamente están desactualizados, una de las tantas razones por la que existe mediocridad académica en la educación pública en secundaria y primaria.

    Ante la ausencia de la tecnología educativa en los colegios, los profesores a pesar que tienen que pagar de su propio pecunio los planes de datos que gasten en  wassap e internet, no han querido quedarse a contemplar de manera nostálgica la crisis y el pasado. La consigna de los maestros es no mirar hacia atrás, porque según ellos  el presente coge ventaja. En este sentido los profesores de base  de Colombia han demostrado que no son críticos contemplativos sino propositivos, y han superado en iniciativas a algunos rectores que para ganar protagonismo, imagen y simpatía ante las secretarias de educación, fungen  de malos mandaderos de ellas.

    Llene de Resiliencia y no de contenidos académicos a sus estudiantes en estos momentos.

    Pero no todo es malo, el coronavirus trae como consecuencia poner a repensar a la escuela en cuanto a la metodología de trabajo. En estos momentos de crisis, ¿Que necesitan saber y conocer los estudiantes?. En estos momentos hay que llevar la escuela a la casa como esta está diseñada. Y más que dosis de contenidos académicos, los alumnos necesitan es una dosis de resiliencia.Fortalecerle la capacidad espiritual para que aprenda a producir  en el medio de las dificultades. El aprender los conceptos o conocimientos el estudiante los adquirirá después cuando él los necesite. El estudiante ahora necesita es aprender a vivir. A darle importancia a la vida.

    Como el estudiante también está confinado en un ambiente hostil, es la oportunidad de la escuela para repensarse y transformar ese estudiante homosimbiotico en un  anfibio cultural.

    Propuestas Metodológicas

    La primera pregunta que se formula un profesor en el momento de planear una clase es: ¿Qué debe saber y saber hacer el estudiante con el tema de acuerdo con los objetivos propuestos en la asignatura?.

    El desarrollo de un tema de cualquier asignatura, ya sea de ciencias exactas o humanistas, debe estar contextualizado a las circunstancias históricas, políticas, económicas y sociales del momento; ya sea local, nacional o internacional.

    Para este momento de pandemia y de acuerdo a la infraestructura de los hogares populares, se sugiere trabajar con guías de autoaprendizajes las cuales tienen una estructura metodológica. Con estas guías de autoaprendizaje o de aprendizaje autónomo el alumno pueda construir un producto, ya sea un ensayo, una ponencia, etc,  y esa es su evaluación.

    Si el maestro decide trabajar con videos, hay que aclarar que los videos son instructivos más no de clases magistrales, porque la crisis de la pandemia a lo que invita a la escuela es romper paradigmas tradicionales para entrar en una etapa de innovación y creatividad.

  • .- Especial paraBBC News Mundo .

    Si el 31 de diciembre pasado se le hubiera preguntado muchas, muchas personas en diversas partes del planeta, cómo imaginaban el futuro inmediato, estoy convencido de que ninguno de ellos podría ser un panorama tan desolador y peligroso como el que vive la humanidad en este mes de abril de 2020.

    "Resulta que estábamos mejor cuando creíamos que estaban peor", me ha dicho alguien recientemente.

    Porque en esos finales de 2019 ya vivíamos en un mundo distópico, que según la definición académica significa una "sociedad [con] características negativas causantes de la alienación humana" (pecado-utopía, dirían los griegos).

    El nuestro era, apenas, un mundo amenazado por la implosión ecológica provocada por el calentamiento global, con signos de asomarse a una nueva crisis económica, con incrementos alarmantes de todos los fundamentalismos imaginables, la xenofobia, el miedo incontrolable al terrorismo, las pilas de poder.

    Un sistema universal mal organizado, donde unos pocos acaparaban la posesión de muchas riquezas y además encaminan a entregar las riendas del verdadero poder, de todo el poder, a las inteligencias artificiales que con su uso eficiente de algoritmos gobernados por nuestros deseos y necesidades.

    Se suponía que debíamos estar viviendo un estadío en el que, a pesar de todos esos miedos y amenazas latentes, la gente sería capaz de horrorizarse con la por entonces casi segura reelección de Donald Trump, las pretensiones reeleccionistas de un Vladimir Putin que aspira a eternizarse en el poder, el triunfo político y económico del sistema chino, las mañas de los gobiernos y Estados para coartar libertades civiles como la expresión e, incluso, el pensamiento, apoyados por decretos y leyes.

    Nos correspondería un panorama local e internacional en donde aumentarían protestas sociales como las de Chile, reacciones masivas contra la violencia de género, llamados a detener alguna vez la guerra en Siria, reclamos contra cualquier manifestación de totalitarismo o de la aplicación de represalias contra los diversos, los disidentes, los inconformes.

    Y en ese mismo mundo estamos viviendo, solo que con todos esos viejos horrores pospuestos (y quizás hasta enterrados) ante la presencia de una pandemia global, como le corresponde a los tiempos de la globalización, un enemigo común que ha propiciado la macabra detención de la maquinaria social mientras obliga a los ciudadanos a entregar sin un grito de protesta sus más ansiadas libertades, incluso, a clamar porque esas libertades sagradas sean coartadas por el bien de todos, por la salvación de la humanidad.

    La gran paradoja de un presente sin fecha de vencimiento que la mayoría de los ciudadanos nunca hubiéramos imaginado.

    El mundo de hoy, tristemente, se parece demasiado a "Un mundo feliz" (Brave New World) de Aldous Huxley, la tétrica novela de 1932 que dibujaba una sociedad perfecta a cambio de la cesión de nuestras individualidades y albedríos a favor de esa felicidad de vivir en la sociedad mejor. El sistema perfecto del control.

    Por nuestro bien -sí, todos reconocemos que es por nuestro bien-, los gobiernos hoy nos piden que nos autoconfinemos y, en muchos sitios donde tanto se valoran las libertades, la petición deriva en una orden policial o militar, con estados de excepción y toques de queda incluidos, y por supuesto de obligatorio y además silencioso acatamiento.

    Se nos prohíbe movernos y viajar si queremos salvar nuestra salud y la de nuestros familiares, amigos, vecinos, conocidos y hasta desconocidos de cualquier parte del mundo, y consideramos que tal medida es sabia y necesaria, porque, para más ardor, todos pensamos que es sabia, necesaria y, además, socialmente responsable.

    Gritamos para que se cierren fronteras (se levanten muros), para salvarnos de las invasiones bárbaras de un virus, y así procurar la perfección del mundo feliz.

    Se nos aconseja que socialicemos solo a través de inteligencias artificiales -computadoras, teléfonos- y lo que a algunos parecía una peligrosa adicción a ser prisioneros de Google, Facebook, Instagram y sus oscuros cerebros, a los que con cada búsqueda regalamos nuestras conciencias, hoy nos aparece como la salvación contra tedios, soledades, un recurso incluso para sobrevivir, un mecanismo indispensable en medio del (auto)aislamiento que nos salvará de recibir o trasmitir el virus.

    Hemos arribado a los tiempos en que los científicos nos recomiendan cubrirnos con nasobucos (vaya palabra) y muchos deben usarlos por sus oficios arriesgados, y nos cubrimos a gusto con esa especie de burka islámica que de solo verla a tantos les provocaba terror (la burka y la mascarilla).

    De pronto casi nadie habla de lo que hemos perdido, de lo que hemos concedido. Solo de lo que podemos perder.

    De pronto, por puro pavor, entregamos a los poderes visibles e invisibles las llaves de nuestras casas y de nuestras libertades y respiramos un poco más aliviados bajo las mascarillas porque nos han cerrado, literalmente amordazado, siempre por nuestro bien y el bien social.

    Como he leído, como es evidente, el miedo paraliza la acción y, si bien es cierto que sufrimos esa paralización para salvarnos, también es cierto que, como siempre, alguien ganará algo con las pérdidas de los demás.

    Las consecuencias económicas de esta distopia real ya son incalculables, como incalculable es la duración de la pandemia y los efectos que dejará en las sociedades y en nosotros, los individuos.

    Estamos viendo -y veremos más, muchos más- puestos de trabajo que desaparecen, justificando de modo perfecto la realidad de que cada vez son más los habitantes del planeta laboralmente prescindibles, obsoletos.

    Y se dice que la pandemia es extrañamente democrática: que no distingue raza, posición social, creencias religiosas. Pero es mentira.

    ¿Qué pasará si la invasión viral toma fuerza en África, la India, entre los haitianos? ¿Tendrán ellos al menos las lamentables respuestas políticas, sociales, económicas, sanitarias que han dado -a veces a destiempo- los gobiernos de algunos países ricos?

    Tampoco es democrática para quienes por su profesión o vocación trabajan y viven entre infectados o arriesgándose a infectarse, seres dotados de una capacidad de entrega, de un espíritu de sacrificio y fraternidad que nos obliga a pensar en las reservas de bondad que incluso en días espeluznantes puede albergar el ser humano.

    Y tampoco su resultado será muy democrático si, como mejor remedio, todos terminan empleando los métodos chinos de vigilancia y control de los individuos, acompañados con el despojo de la esfera privada, pero al parecer eficaces para detener la propagación de enfermedades del cuerpo.

    Pero lo cierto, en cualquier caso, es que el panorama social de hoy resulta desolador. El de los próximos dos, tres meses podría ser apocalíptico. "Resulta que estábamos mejor cuando creíamos que estábamos peor".

    El futuro que se perfila en el horizonte no imita siquiera el de "Un mundo feliz" de Huxley. Por eso son cada vez son más las personas que le rezan a algún dios o a los científicos porque detengan esta avalancha.

    Definitivamente hoy no vivimos como en diciembre de 2019, y todo parece indicar que nunca volveremos a hacerlo.

    Somos y seremos menos libres, tendremos menos oportunidad de ejercitar nuestro albedrío, cargaremos más miedos y evitaremos que nuestros semejantes nos den besos y abrazos.

    Tomado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-52129402 5 de abril de 2020.

    Foto de portada: Derechos de autor de la imagen IMÁGENES DE GETTY Image captionEl mundo ha cambiado en cuestiones de semanas por la pandemia del covid-19.